La empresa norteamericana se ha anotado una facturación total de 22.621 millones de dólares (19.660 millones de euros), un resultado un 1,67% menor que los 23.006 millones de dólares (casi 20.000 millones de euros) de 2024.
Macy’s incurrió en unos gastos totales, entre costes de actividad, venta, generales o administración, de 13.497 millones de dólares (11.725 millones de euros) que se han visto reducidos en un 0,1% respecto al ejercicio pasado.
«Al concluir el segundo año de este nuevo y audaz capítulo, me complace el crecimiento y el progreso que estamos logrando en relación con nuestras prioridades estratégicas», ha indicado el presidente y consejero delegado de Macy’s, Tony Spring.
En su previsiones para el ejercicio que comienza, la compañía ha reconocido que existen factores macroeconómicos y geopolíticos que podrían influir en su estructura de costes, ante lo que Macy’s ha desarrollado una estrategia prudente y flexible para responder a los cambios en el panorama competitivo y el entorno externo.
«El excepcional desempeño de Bloomingdale’s subraya su capacidad para elevar la experiencia del cliente y captar la demanda en todos los segmentos, desde el estilo contemporáneo ‘premium’ hasta el lujo. De cara a 2026 y más allá, estamos listos para consolidar nuestros avances», ha añadido Spring.
