La operación ha contado con el asesoramiento de Cushman & Wakefield y es considerada por el Ayuntamiento de Barcelona como «una buena oportunidad para el área del Besòs en la próxima fase del crecimiento tecnológico de la ciudad», informa la compañía en un comunicado este miércoles.
Durante la construcción, se prevé la creación de aproximadamente 350 puestos de trabajo directos al año durante la fase de obra, en ámbitos como ingeniería, instalación eléctrica, sistemas mecánicos, obra civil y oficios especializados.
Una vez en funcionamiento, el desarrollo ofrecerá diferentes perfiles profesionales, desde ingenieros mecánicos y eléctricos (M&E) e ingenieros IT hasta personal de seguridad y limpieza, una fase en la que se estima que el centro pueda generar hasta 150 empleos directos a tiempo completo cuando esté plenamente operativo.
La Generalitat, a través de Acció, la agencia pública para la competitividad de la empresa, y el Ayuntamiento de Barcelona acompañarán a Ark durante el desarrollo del proyecto de inversión y en la identificación de proveedores locales para la construcción del centro de datos.

