En este sentido, la patronal del transporte ha pedido que las ayudas del Gobierno no cuenten con un límite máximo de 400.000 euros por empresa, una situación que ya se dio en la respuesta gubernamental tras las consecuencias de la guerra de Ucrania.
La cuantía de las ayudas solicitadas ascienden, en función del tamaño del vehículo, a 1.500 euros por (cabeza) tractora o camión rígido y 750 euros por furgoneta.
Igualmente, han pedido la revisión de la fórmula de indexación del precio del transporte para así reflejar de forma más fiable el peso del coste del combustible en la estructura de costes del sector, ante lo que han propuesto que aumente en diez puntos el peso del combustible, siendo un 40% para el transporte pesado, un 30% para los vehículos de hasta 16 toneladas y un 20% para el transporte ligero.
De la misma manera, en la reunión han reclamado que los precios del transporte se revisen semanalmente y una actualización diaria del indicador de precios que agilice la guía de contratación de servicios de transporte con los clientes.
«Confiamos en que estas medidas puedan ser analizadas y tramitadas en el próximo Consejo de Ministros, dada la urgencia de la situación que atraviesa actualmente el sector del transporte por carretera. La fuerte escalada del precio de los combustibles en los últimos días está generando una presión económica muy significativa sobre las empresas transportistas, que operan con márgenes muy ajustados y que desempeñan un papel esencial para garantizar el abastecimiento», ha destacado el presidente de Astic, Marcos Basante.

