La situación ha provocado el cierre de la mayor parte de aeropuertos de la región, provocando miles de vuelos cancelados y afectando a la conectividad global ya que algunos funcionan como ‘hub’ de conexión entre las diferentes partes del mundo.
Las aerolíneas europeas están siguiendo las recomendaciones de EASA, mientras que algunas con base en la región, como las emiratíes Emirates, flydubai o Etihad, están operando un número muy limitado de vuelos con el objetivo de realizar traslados humanitarios o repatriaciones. Algunos de ellos conectan con España.
Por su parte, la catarí Qatar Airways mantiene suspendidas todas sus operaciones hasta que la autoridad nacional de aviación civil considere que se puede operar con seguridad.
