El documento ha revelado que entre septiembre y noviembre de 2024 y esos mismos meses de 2025, el 73% de las pymes tuvieron que lidiar con un encarecimiento general de los bienes, servicios o salarios, al tiempo que el 42% apuntó al repunte en el precio de los insumos derivado de la imposición de aranceles por parte de Donald Trump.
Igualmente, el 54% calificó también de «desafío» el tener que afrontar sus costes operativos cotidianos, el 50% tuvo dificultades con la irregularidad del ‘cash flow’, el 48% con la debilidad de las ventas, el 33% con la liquidación de sus deudas y otro 29% con la escasez de crédito. Solo un 6% no identificó ninguna amenaza en su día a día.
La Fed ha constatado que todos los grupos de pymes (ocio y turismo; comercio minorista; industria; salud y educación; servicios profesionales e inmobiliarios) mencionaron la subida general de gastos como principal desafío, aunque el comercio minorista y la industria destacaron los aranceles como el segundo en importancia en un 69% y 62% de los casos, respectivamente.
En este sentido, el 48% de las pymes obtuvieron del extranjero, al menos, parte de sus insumos, y, de estas, el 84% indicaron que sus precios crecieron en 2025. Ante tal circunstancia, el 76% repercutió el alza a sus clientes, el 60% lo absorbió internamente y el 28% modificó la frecuencia de suministro.
De manera menos habitual, el 13% de las pymes optó por pasarse a proveedores estadounidenses, un 8% cambió unos proveedores extranjeros por otros y un 3% relocalizó la producción a los Estados Unidos.
El 56% de las pequeñas y medianas empresas espera elevar sus ingresos a doce meses vista, un 21% cree que se mantendrán y otro 23% augura que caerán. De su lado, el 36% de las firmas aumentará la contratación en ese mismo horizonte temporal, el 51% mantendrá plantillas y un 13% las recortará.
USO DE LA IA
El 46% de las compañías emplearon la IA en alguno de sus procesos productivos en 2025, mientras que otro 15% planeaban hacer uso de la misma en los próximos doce meses. Entre los usuarios actuales, alrededor de la mitad se limitó a «experimentar» con la IA y un 44% solo la adoptaron «parcialmente». Un mero 7% la integraron plenamente en el funcionamiento diario de la empresa.
El documento del banco central norteamericano ha mostrado que los usos más comunes tuvieron que ver con el marketing o la redacción de textos (83%), seguido de la productividad individual (61%) y la planificación o análisis (51%).
Después, la «inmensa mayoría» de las pymes consultadas comunicaron que el uso de la IA no afectó a sus costes salariales, aunque el 71% sí vio mejorada su productividad, un 39% la calidad de los bienes y servicios comercializados y otro 31% incrementó sus ventas.
