El dato de inflación armonizada, empleado por Eurostat en sus registros, se moderó una décima respecto de enero para quedarse en el 2%, justo en el objetivo de estabilidad a medio plazo marcado por el Banco Central Europeo (BCE).
La evolución de los precios obedece a un abaratamiento del 1,9% en la factura energética frente a la bajada previa del 1,7%, mientras que el aumento del coste de los alimentos fue del 1,1%, un punto inferior al incremento observado antes.
Después, el coste de los bienes se elevó en febrero un 0,8%, dos décimas menos, al tiempo que el de los servicios se mantuvo invariable en el 3,2%.
De excluirse el precio de los víveres y de la energía, la tasa de inflación subyacente de Alemania fue en febrero del 2,5%, sin cambios. Destatis publicará las lecturas definitivas el miércoles 11 de marzo.
