No obstante, en un comunicado, desde el sindicato ha reconocido que entiende la «complejidad» del procedimiento y respeta el trabajo técnico del organismo regulador.
«El sector necesita estabilidad. Las empresas, certidumbre. Y las personas trabajadoras, garantías sobre su futuro», ha añadido, que cifra en 1.500 los trabajadores y familias afectados por esta situación.
Además, FeSMC-UGT ha reiterado su disposición a mantener una reunión con la CNMC para trasladar directamente «la realidad social y laboral» que hay detrás de esta operación y poder dotar al sector de «la estabilidad necesaria», debido a que «al estar demorando estas decisiones se está poniendo en peligro el empleo de 1.500 familias, así como la prestación adecuada y necesaria del servicio de transporte maritimo en nuestro territorio nacional».
Recientemente, Competencia comunicó que las cuatro operaciones derivadas de este procedimiento con Armas iniciaron la segunda fase del análisis, un paso que no prejuzga las conclusiones de la operación, ha explicado el regulador, que podrá requerir más información a los operadores.
Además, la notificante y terceros interesados podrán presentar alegaciones para la defensa de sus legítimos intereses.
