El acuerdo, que trasciende la declaración de intenciones, articula compromisos evaluables mediante indicadores de seguimiento en áreas como selección, retribución y promoción profesional.
El plan introduce medidas de impacto directo en la organización del trabajo, destacando la creación de una bolsa de horas retribuidas destinada específicamente a la conciliación de la vida personal y laboral.
Asimismo, el texto blinda la prioridad absoluta de la promoción interna y garantiza que las acciones formativas sean accesibles y se computen dentro de la jornada laboral, reforzando la clasificación profesional con perspectiva de género.
En el ámbito de la protección social, el documento consolida protocolos de tolerancia cero ante el acoso y establece mecanismos de apoyo integral para las trabajadoras víctimas de violencia de género.
El acuerdo también incluye la revisión de la salud laboral bajo una óptica de género, asegurando que las condiciones de trabajo no generen desigualdades indirectas en el bienestar de la plantilla.
Para velar por el cumplimiento de estas disposiciones, se ha constituido una Comisión de Seguimiento paritaria. Este órgano será el encargado de evaluar periódicamente el grado de ejecución de las medidas mediante el análisis de indicadores desagregados por sexo, garantizando la transparencia en la estructura retributiva y en los procesos de ascenso.
Desde la organización sindical han señalado que este plan supone un avance en la «sostenibilidad humana» del sector turístico y en la consolidación de derechos laborales exigibles.

