El lunes 23 de febrero, los mercados globales registraron movimientos significativos en el oro y el dólar estadounidense, reflejando la incertidumbre generada por las nuevas medidas arancelarias anunciadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Tras un fallo histórico de la Corte Suprema de Estados Unidos, que declaró ilegales los aranceles previos impuestos bajo poderes de emergencia, Trump anunció un arancel fijo del 15% sobre determinados productos importados, en vigor desde el martes.
En las primeras operaciones de Londres, el oro, tradicional activo refugio en tiempos de incertidumbre, se disparó un 0,6%, alcanzando 5.133 dólares por onza troy. Por su parte, el dólar cayó un 0,5% frente a una cesta de divisas, aunque posteriormente recuperó algo de terreno, cerrando con una baja del 0,2%. La combinación de incertidumbre política y riesgos comerciales impulsó a los inversores hacia activos más seguros, consolidando la tendencia alcista del oro.
Incertidumbre arancelaria y el efecto sobre el dólar
El fallo de la Corte Suprema limitó la capacidad del presidente para imponer aranceles bajo poderes de emergencia, lo que obligó a la administración estadounidense a basar los nuevos gravámenes en la Ley de Comercio de 1974, con un periodo máximo de 150 días sin aprobación del Congreso.
Goldman Sachs dijo que la nueva “inyección de incertidumbre política” es un factor clave detrás de la caída del billete verde. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, inversamente correlacionado con el precio del oro, cayó 0,01 puntos porcentuales, hasta 4,07%, reforzando la narrativa de los inversores hacia activos de refugio.
Mientras que en Wall Street los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 apuntaban a una caída del 0,3%, los mercados europeos también registraron leves retrocesos: el Stoxx Europe 600 perdió 0,3%, y el DAX alemán cayó 0,5%. En Asia, con algunos mercados cerrados durante el fallo, las acciones mostraron recuperación, con el Hang Seng de Hong Kong subiendo 2,4%, el Taiex de Taiwán un 0,5% y el Kospi de Corea del Sur un 0,7%.
Los economistas de Morgan Stanley señalaron que el nuevo arancel del 15% reduce el impuesto ponderado promedio sobre los productos asiáticos del 20% al 17%, mientras que el gravamen sobre China baja del 32% al 24%, ofreciendo un respiro a ciertos exportadores, aunque con carácter temporal.
Perspectivas para el oro y el dólar
Los analistas coinciden en que la volatilidad del dólar y la apreciación del oro podrían mantenerse mientras persista la incertidumbre comercial. Trevor Greetham, director de inversiones de Royal London Asset Management, apunta que el nuevo régimen arancelario es “temporal” y que el resultado final dependerá de la aprobación del Congreso y de las elecciones intermedias.
El oro se perfila así como el gran beneficiado de la coyuntura, consolidando su papel como refugio ante la turbulencia de la política comercial estadounidense. La combinación de tasas de interés relativamente estables, volatilidad en bonos y perspectivas inciertas para el dólar crea un escenario propicio para que los inversores mantengan posiciones en metales preciosos, especialmente oro, que en lo que va del año acumula un repunte significativo frente al debilitamiento del billete verde.
