Desde las asociaciones han asegurado que mientras el sector «bate récords» de beneficios, las condiciones laborales se deterioran por una cadena de subcontratación que impone una reducción constante de tarifas y traslada toda la presión a los técnicos.
En este contexto, las asociaciones han presentado algunos problemas que afectan a la seguridad vital de los trabajadores como la presión por objetivos, el riesgo de accidentes y la salud integral.
Por todo ello, UGT y CCOO han solicitado poder llevar a cabo una «revisión inmediata» de las tarifas, contestación y «negociación efectiva», garantías de condiciones laborales «dignas», transparencia total y protocolos de salud laboral.
«Si no hay voluntad de diálogo y soluciones reales, el sector adoptará las medidas necesarias para defender sus derechos y su vida», han concluido ambos sindicatos.

