Según informó la compañía a la Comisión Nacional de Mercado y Valores (CNMV), el preacuerdo –que ya ha sido trasladado también a la comisión negociadora– se enmarca en el Plan de Eficiencia y Competitividad anunciado el 28 de octubre de 2025, que se desplegará entre 2025 y 2027 sobre dos ejes principales: la implantación de soluciones de inteligencia artificial, reingeniería y automatización de procesos, y la racionalización de los procesos operativos.
La empresa estima que este plan tiene un potencial de ahorro anual en ‘cash cost’ de aproximadamente 22 euros por tonelada y una salida de caja cercana a 26 millones de euros para el conjunto del programa, a desembolsar en los próximos dos años, y subraya que el acuerdo laboral alcanzado supone un paso importante para el cumplimiento de dichos objetivos.
Con la formalización de este acuerdo, la compañía da por definidas y cerradas las medidas laborales asociadas al Plan de Eficiencia y Competitividad en sus dos biofábricas, quedando pendiente únicamente su ejecución en los términos y plazos previstos, y se compromete a seguir informando al mercado en los términos legalmente exigidos.

