En este sentido, desde Aena han transmitido en redes sociales que aquellas personas que tengan previsto volar desde este sábado, que consulten con su aerolínea el estado del vuelo.
Al respecto, los equipos del aeropuerto han trabajado «intensamente para volver a la normalidad cuanto antes», después de que a principios de esta semana el nivel freático era «muy alto» y complicaba «la eliminación del agua y la recuperación de la operatividad en condiciones seguras». La cantidad de lodo ha dificultado la sustitución del balizamiento afectado.
La instalación aeroportuaria cerró el viernes por motivos de seguridad, ante la crecida del río Guadalquivir que en la capital superaba los 5,6 metros de altura, tras una subida paulatina desde días atrás, más acrecentada con el paso de la borrasca Leonardo desde hace dos miércoles.
En concreto, la lamina de agua del río Guadalquivir a su paso por Córdoba ha descendido desde el domingo, aunque aún en nivel rojo, tras rozar los seis metros de altura el sábado pasado por la noche y bajar de tres metros en la mañana del martes, si bien a lo largo del miércoles subió a los tres metros y los ha superado, según los registros del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) hasta este viernes. El nivel rojo se sitúa en 2,5 metros de altura.

