Así lo han hecho saber al comisario de Asuntos Internos y Migración de la UE, Magnus Brunner, a través de una carta, en la que identifican tres problemas «críticos»: la «falta crónica» de personal, problemas tecnológicos no resueltos, –especialmente con la automatización de las fronteras– y la adopción «muy limitada» de la aplicación de preinscripción de Frontex por parte de los estados Schengen.
Además, la misiva insta a la Comisión Europea a que confirme que los Estados miembros de Schengen mantendrán la capacidad de suspender parcial o totalmente el EES hasta finales de octubre de 2026.
«Según el enfoque progresivo establecido en el Reglamento 2025/1534, los mecanismos de suspensión dejarían de estar disponibles a partir de principios de julio. A día de hoy, sigue sin estar claro si dicha suspensión podría activarse con la flexibilidad necesaria en las condiciones establecidas por el Código de Control Fronterizo de Schengen para la flexibilización de los controles fronterizos», han explicado las tres organizaciones demandantes.
Para ACI Europe, A4E e IATA, existe una «desconexión total» entre la percepción de las instituciones de la UE de que el EES funciona correctamente y la realidad: «los viajeros extracomunitarios sufren retrasos e inconvenientes masivos».
«Esto debe cesar de inmediato. Debemos ser realistas sobre lo que ocurrirá durante los meses de verano, cuando el tráfico en los aeropuertos europeos se duplica», han denunciado al respecto
