El dato de inflación armonizada, empleado por Eurostat en sus registros, repuntó una décima respecto de diciembre para quedarse en el 2,1%, muy cercano al objetivo de estabilidad a medio plazo marcado por el Banco Central Europeo (BCE).
La evolución de los precios obedece a un abaratamiento del 1,7% en la factura energética frente a la bajada previa del 1,3%, mientras que el aumento del coste de los alimentos fue del 2,1%, un punto y tres décimas superior al incremento observado antes.
Después, el coste de los bienes se elevó en enero un 1%, seis décimas más, al tiempo que el de los servicios hizo lo propio con un 3,2%, tres décimas menos.
De excluirse el precio de los víveres y de la energía, la tasa de inflación subyacente de Alemania fue del 2,5%, una décima más. Destatis publicará las lecturas definitivas el martes 17 de febrero.
