El texto, que la UE pretende aprobar en 2026, busca armonizar los procesos de insolvencia de las compañías y ofrecer una segunda oportunidad a los empresarios para negociar con los acreedores para evitar el concurso.
Uno de los aspectos clave de la directiva es revisar los ‘pre-pack’, un procedimiento que permite la venta de empresas o unidades productivas antes de la declaración formal del concurso, y así preservar el valor empresarial con los estándares del mercado.
Según Aspac, esta figura continúa siendo «residual» en España debido a una regulación «deficiente, escasa y opaca», y el vicepresidente de la asociación, José Carlos González Vázquez, subraya que la armonización de los ‘pre-packs’ permitirá «facilitar ventas aceleradas de empresas con transparencia, competencia y estándares de mercado».
El acuerdo provisional alcanzado en noviembre de 2025 entre el Consejo y el Parlamento Europeo apunta a que la directiva podría aprobarse en el primer semestre de 2026, a partir del cual los Estados miembros dispondrán de un plazo de 33 meses para adaptarla a sus ordenamientos nacionales.

