El sindicato explica en un comunicado que ha echado en falta un reconocimiento público del presidente hacia el trabajo técnico y profesional de la plantilla durante estas dos semanas, en las que trabajadores del sector se han visto directamente afectados por los accidentes.
También lamenta «la reiterada falta de respuesta» a las solicitudes de reunión planteadas por el sindicato, que tenían como objetivo abordar cuestiones como la situación del mantenimiento de la infraestructura, la adopción de medidas que afectan a la organización del trabajo, el bloqueo de la ordenación profesional y su financiación en el marco del III Convenio Colectivo, así como la sobrecarga laboral y las condiciones psicosociales del personal que desempeña funciones críticas para la seguridad ferroviaria.
«Especialmente grave resulta que, en ningún momento, se haya convocado ni informado a la representación sindical para abordar una crisis de esta magnitud. Se ha privado así a las personas trabajadoras y a sus representantes legítimos de participar en el análisis, la gestión y la búsqueda de soluciones ante una situación crítica», añade.
Por último, denuncia que el presidente no ha dado respuesta a la petición de una investigación sobre la filtración pública a los medios de comunicación de las conversaciones entre el puesto de mando y el maquinista en el accidente de Adamuz. «Este hecho supone una grave vulneración de la confidencialidad y de los derechos del personal, además de sentar un precedente muy preocupante que puede afectar a la seguridad y a la confianza en la gestión ferroviaria», concluye.

