En concreto, CCOO ha subrayado que con este convenio se ha conseguido frenar la intención del empresariado de aumentar la jornada, ampliar el periodo de prueba y empeorar el complemento por incapacidad temporal.
De esta forma, las empresas del sector están obligadas a actualizar las nóminas de sus trabajadores y también deberán pagar los atrasos que se han generado, durante el mes posterior a la firma. Así, en febrero, independientemente de la fecha en la que el nuevo convenio se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE), debe realizarse la actualización y el pago.
Además, el convenio adapta a la legislación el artículo de los permisos retribuidos, modifica el de los preavisos y ceses e incluye una nueva cláusula que establece que las empresas se harán cargo de la reparación o de la sustitución por rotura de gafas o lentes correctoras, si se produce en el desempeño del trabajo.
CCOO considera «positivo» este acuerdo y señala que trabajará para preparar la siguiente negociación del convenio, que devolverá a la mesa a sindicatos y a patronal en menos de un año.
Mientras que UGT FICA valora el acuerdo también como un «paso positivo» para mejorar la estabilidad, los derechos y el poder adquisitivo de los trabajadores del sector, en un contexto complejo, aunque advierte de que va a seguir trabajando para avanzar en nuevas mejoras en futuras negociaciones.
