La CNMV ha llegado a esta conclusión después de realizar una actuación de supervisión dirigida a valorar la calidad y el nivel de información sobre los costes de las operaciones que las entidades de crédito y de servicios de inversión ofrecen a sus clientes.
La supervisión se ha dirigido a entidades medianas y pequeñas para las que no se había hecho una revisión sobre esta materia en los últimos años, ha precisado el supervisor financiero.
Respecto a la información ofrecida con anterioridad a la contratación (ex ante), la CNMV considera que los clientes cuentan con información de costes «en términos generales», pero con «gran diversidad de modelos». Además, hay menor cumplimiento en los requisitos que en la información posterior (ex post).
Las incidencias más destacadas están relacionadas con una información insuficiente sobre incentivos. En algunas entidades ni siquiera se desglosaban los incentivos en la información previa pese a que se perciben por la distribución de fondos. Solamente informaban de la comisión de gestión, pero sin detallar qué parte eran retrocesiones.
También se han observado omisiones de algunos conceptos de costes en cierto número de entidades, como cambio de divisa, comisión de colocación o algunos costes de fondos diferentes a la comisión de gestión. En los casos de renta fija, algunas entidades tampoco consideraban la existencia de posibles costes implícitos.
En lo que se refiere a los formatos, la CNMV ha apreciado una «gran variedad» de modelos con diversas incidencias (sin información previa, dispersa en distintos documentos o uso de tablas estandarizadas de manera incorrecta).
El análisis de la CNMV también se ha centrado en la información en el informe anual de costes (ex post). Aquí, las entidades, en general, facilitaban el documento en un plazo «adecuado» y con un formato «aceptable». En todo caso, algunas entidades omitían la cifra total de costes o solo la presentaban en euros y no en porcentaje.
Entre las incidencias relevantes, la CNMV destaca la no inclusión de los costes de fondos en una entidad. También otro caso en el que se indicaban que no se recibían incentivos cuando sí pasaba.
El supervisor ha explicado que, con relativa frecuencia, se ha aplicado un criterio de caja para asignar los costes, asignando los costes al año en que se cobran y no al año en que se presta el servicio. Esto «dificulta la apreciación de los costes del año y la comparación con la rentabilidad del periodo».
La CNMV considera la correcta información sobre costes a los clientes como un área de «especial interés supervisor», por lo que continuará revisando esta cuestión en los próximos años.
