A través de sus redes, Musk ha comentado en varias ocasiones la posibilidad de comprar Ryanair para poder despedir a O’Leary y, finalmente, este lunes publicó la encuesta, titulada ‘¿Debería comprar Ryanair y poner al frente a alguien que realmente se llame Ryan?». Se trata de la misma estrategia que utilizó Musk cuando quiso comprar X, antes Twitter.
Según explica ‘Financial Times’, todo comenzó con una entrevista de O’Leary en la radio irlandesa Newstalk, donde declaró que Musk «no sabe nada de aviones» y que esta conexión tendría un coste de 250 millones de dólares (213 millones de euros) que sus pasajeros no estarían dispuestos a asumir.
Ante esto, Musk respondió que O’Leary era un «completo idiota» y, desde entonces, ambos se han lanzado reproches a través de sus perfiles de redes sociales.
Las acciones de la aerolínea apenas han oscilado desde que comenzó este conflicto. La aerolínea tiene una capitalización bursátil de aproximadamente 35.000 millones de dólares y estará libre de deudas en los próximos meses.
Las normas de la Unión Europea marcan que las aerolíneas con sede en la región debe ser propiedad mayoritaria de ciudadanos de la zona o de Suiza, Noruega, Islandia o Liechtenstein, lo que provocó que Ryanair bloqueara la compra de acciones por ciudadanos del Reino Unido tras el Brexit.
