Desde la aerolínea ha criticado que el Ayuntamiento de Charleroi anunció planes para un impuesto de tres euros por pasajero que salga de Charleroi a partir de abril de 2026, mientras que el Gobierno belga anunció un aumento de cinco 2 euros por pasajero en enero de 2025 a 10 euros en enero de 2027.
Para la compañía irlandesa, estos impuestos son «absurdos» cuando otros países de la UE, citando a Suecia, Eslovaquia, Hungría, Italia y Albania, han abolido estas tasas: «Las subidas de impuestos de Bélgica ahora enviarán tráfico y empleos a otros países de la UE más competitivos».
«Si la economía belga realmente quiere crecer, el Gobierno debe eliminar estos absurdos impuestos al transporte y permitir que las aerolíneas de bajo coste, lideradas por Ryanair, recuperen el crecimiento en Zaventem y Charleroi», ha incidido, además.
En palabras del CEO de Ryanair, Michael O’Leary, se ha referido al primer ministro belga, Bart De Wever, y a su Gobierno al criticar que «parece decidido a fracasar, mientras que otros triunfan».
«Lo que estos políticos insensatos no entienden es que los aviones y los pasajeros son móviles», ha lamentado, afirmando al mismo tiempo que «subir los impuestos supondrá menos vuelos, menos pasajeros, menos turismo y costará miles de empleos en los aeropuertos de Zaventem y Charleroi».

