En concreto, se han completado una serie de vuelos de prueba con un dron multirrotor equipado con cámaras y radar que detectó otra aeronave no tripulada de la familia Tarsis de Indra a distancias de hasta un kilómetro, lo cual permitió ejecutar maniobras para evitar una colisión.
«Durante los ejercicios se recrearon perfiles de vuelo habituales y se realizaron aproximaciones con diferentes trayectorias, altitudes y velocidades. Se comprobó así el funcionamiento del sistema en escenarios típicos de un entorno UTM (gestión de tráfico aéreo no tripulado), desde vuelos a baja altura hasta los 2.000 metros», ha detallado Indra en un comunicado.
La empresa ha resaltado que esta capacidad para detectar y evitar colisiones resulta relevante para operaciones complejas, como aquellas en las que los drones vuelan en enjambre, y también para la integración segura de este tipo de aeronaves en espacios aéreos compartidos tanto con aviones como con otros drones.
Indra ha señalado que el sistema destaca por su capacidad para fusionar la información procedente de las cámaras embarcadas –que cubren 360 grados y permiten discriminar objetivos pequeños o lejanos– con la del radar de apuntamiento electrónico, «esencial en condiciones de baja visibilidad».
Además, el sistema cuenta con «gran capacidad de procesamiento» a bordo, lo que permite aplicar «algoritmos avanzados» que optimizan la toma de decisiones.
«Tras superar las pruebas realizadas en el aeródromo de Aerohíspalis (Sevilla), el proyecto que Indra desarrolla junto a Tecnobit-Grupo Oesía da un paso decisivo. Ambas compañías trabajan dentro de él en sistemas basados en drones para operaciones de salvamento y rescate, detección de vertidos en el mar y extinción de incendios forestales», ha añadido la empresa.
Cabe recordar que esta misma semana Indra ha anunciado el cierre de un acuerdo con la compañía británica Altitud Angel para adquirir los activos relacionados con GuardianUTM, su plataforma modular de gestión de tráfico aéreo para drones.
GuardianUTM cuenta con una base de clientes que incluye 64 aeropuertos y alrededor de 350.000 usuarios directos e incorpora una solución UTM basada en la nube que facilita servicios de planificación de vuelos, aprobación y resolución de conflictos que contribuirá a reforzar la tecnología de gestión del tráfico de vehículos aéreos no tripulados de Indra.
A ello se suma que a finales de julio de 2025 Indra cerró la compra del negocio de drones de la firma española Aertec.
De este modo, Indra está reforzando su apuesta por el segmento de negocio de los drones y, de hecho, a mediados del pasado octubre el consejero delegado de la compañía, José Vicente de los Mozos, llegó a trasladar al comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, la disposición de la empresa para contribuir con su tecnología a la defensa del continente, sobre todo en el flanco este, donde se baraja la opción de desplegar un muro antidrones.
