La aceleración de los precios en el gigante asiático en el último mes de 2025 reflejó la subida del 1,1% del coste de los alimentos, incluyendo un encarecimiento del 18,2% de las verduras frescas, aunque la carne bajó un 6,1%.
De su lado, la variable subyacente de inflación, que excluye de su cálculo los alimentos y la energía por su mayor volatilidad, despidió 2025 con una subida interanual del 1,2%, en línea con el mes anterior.
De este modo, para el conjunto de 2025 la tasa de inflación promedio de China fue del 0%, frente al 0,2% del año anterior, el dato más débil desde 2009, mientras que la subida subyacente de los precios el año pasado fue del 0,7%, dos décimas más que en 2024.
En el caso del índice de precios de producción industrial (PPI) de China, la referencia frenó su bajada interanual al 1,9% en diciembre, tras caer un 2,2% en noviembre. En el conjunto de 2025, la inflación industrial registró un descenso medio del 2,6%.
