El calendario pasa ahora por los embajadores permanentes de los Estados miembros ante la UE, que tienen previsto votar sobre el acuerdo este viernes, con la posibilidad de que la firma pueda producirse en los días inmediatamente posteriores.
«Entiendo de las palabras del ministro italiano, Francesco Lollobrigida, como las de ayer de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que Italia va a dar un paso adelante. Y esto significa que esperamos que esta misma semana se pueda previsiblemente adoptar por mayoría cualificada el acuerdo que permita la rúbrica de Mercosur», ha afirmado el ministro.
Lo ha hecho en declaraciones tras una reunión extraordinaria de ministros de Agricultura celebrada en Bruselas con la presidencia chipriota y con los comisarios europeos de Agricultura, Christophe Hansen, de Comercio, Maros Sefcovic, y de Sanidad y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, convocada para explorar medidas que refuercen la política agrícola común (PAC) y, al mismo tiempo, permitan despejar las reservas de los Estados miembros reticentes al acuerdo con Mercosur.
Planas ha explicado que el encuentro ha sido «necesario y oportuno» para «restablecer la confianza de los agricultores europeos», tras el malestar expresado el pasado mes de diciembre por las propuestas de la Comisión Europea, especialmente en relación con la PAC y otros aspectos de la agenda agrícola.
En este contexto, ha valorado como «un avance interesante e importante» la propuesta comunitaria de adelantar liquidez por valor de unos 45.000 millones de euros vinculados a los objetivos de la PAC, aunque ha advertido de que el debate presupuestario «no ha concluido» y que aún queda recorrido en la negociación.
En el ámbito comercial, Planas ha señalado que España ha defendido la necesidad de garantizar la «reciprocidad en cuanto a la utilización de productos fitosanitarios por parte de quienes producen alimentos en países terceros».
Según ha explicado, la Comisión Europea «ha asumido el reto» y está dispuesta a avanzar «en varias fases», comenzando por «situar y revisar los límites máximos de residuos en relación con determinados productos, y particularmente aquellos que sean más peligrosos por sus consecuencias».
Asimismo, ha indicado que la Comisión reforzará los controles en frontera y su coordinación, una competencia que corresponde a los Estados miembro en el marco de la unión aduanera, pero que cuenta con el apoyo y la supervisión comunitaria.
Planas ha destacado, además, el reglamento de medidas de salvaguardia extraordinarias ligado al acuerdo con Mercosur, que incluye límites a las importaciones, un fondo de reserva de 6.300 millones de euros y mecanismos que podrían activarse ante fuertes oscilaciones de precios o volúmenes. Unas garantías que, a su juicio, han contribuido a reducir las reticencias de algunos Estados miembros.
Por último, el ministro ha señalado que la reunión abordó el mercado de los fertilizantes, tanto en disponibilidad como en precios. En este ámbito, ha explicado que la Comisión Europea trabaja en la aplicación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono y ha avanzado medidas provisionales sobre los aranceles, como la aplicación inmediata del principio de nación más favorecida a la urea y el amoniaco, lo que permitirá una reducción de precios.
BRUSELAS DEFIENDE EL ACUERDO CON MERCOSUR
En la rueda de prensa posterior al encuentro de los ministros con el Ejecutivo comunitario, el comisario de Comercio y Seguridad Económica, Maros Sefcovic, ha defendido que se está trabajando «muy duro» para conseguir la luz verde de los Veintisiete a la firma del acuerdo con Mercosur, para que las empresas europeas se puedan beneficiar «tan pronto como sea posible».
«No sólo hemos escuchado las preocupaciones, sino que hemos ido más lejos de lo que habíamos ido nunca antes», ha defendido ante la prensa, para poner en mayor la robustez de las salvaguardas, el refuerzo de los controles y otras medidas presentadas para reforzar la protección de los agricultores europeos ante eventuales distorsiones por el pacto con el Cono Sur. «Abordamos las preocupaciones reales con soluciones reales», ha remarcado.
Así las cosas, Sefcovic ha advertido de que en un tiempo «particularmente convulso» como el actual, los socios internacionales valoran especialmente la «credibilidad» de la Unión Europea, por lo que cualquier medida que se adopte debe al mismo tiempo permitir que el bloque siga «siendo un socio comercial fiable».
Sobre si espera contar con el visto bueno del Consejo a tiempo para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pudiera firmar con los países de Mercosur el pacto comercial a comienzos de la semana próxima, Sefcovic ha evitado poner una «fecha precisa».
«Lamentablemente no tengo una bola de cristal», se ha excusado en la rueda de prensa, para después recordar que la decisión de la firma depende de una «mayoría cualificada» de los Estados miembro –es decir, no requiere unanimidad– y confiar en que salga adelante lo antes posible.
Con todo, ha dicho, no quiere interferir en los trabajos de la presidencia chipriota, por lo que ha abogado por esperar a conocer el resultado de la discusión del viernes entre embajadores.
