Ni los miembros de la realeza están a salvo de la crisis del coronavirus; así que, al igual que la gente de a pie, ellos también están tomando medidas de precaución. El primer paso que ha dado la Casa Real británica ha sido buscarle un sustituto a la reina Isabel II para que la actividad no se frene.

La reina, que tiene 93 años, ha puesto tierra de por medio, abandonando el palacio de Buckingham, y trasladándose a su residencia de Windsor junto a su marido Felipe. La razón no es otra que la edad de la reina Isabel II. Al ser grupo de riesgo, la familia ha considerado oportuno dejar las actividades reales para otros miembros más jóvenes del clan.

Y teniendo en cuenta que Harry está lejos, no queda otra opción que recurrir a Guillermo para asumir las funciones de su abuela Isabel II durante el tiempo que su país mantenga activa la cuarentena. Es así como el duque de Cambridge, segundo en la línea de sucesión al trono, se reunió con su abuela la semana pasada para ponerse al día de su agenda, informarse de las cuestiones más urgentes del país y de las citas en las que tendría que ofrecer su imagen como, por ahora, único representante en activo de la Casa Real.

Pero, ¿por qué su nieto y no su hijo Carlos? La respuesta vuelve a tener que ver con la edad. El príncipe Carlos, hasta donde sabemos heredero directo del trono, ha tenido que recluirse durante estos meses para evitar un posible contagio debido a que por su edad, 71 años, también está dentro del grupo de riesgo.

Sin embargo, las preocupaciones que han tomado no han sido suficientes. El príncipe Carlos ha dado positivo en el test de coronavirus, según ha explicado este miércoles 25 de marzo en un comunicado Clarence House (la institución que lleva los asuntos oficiales del príncipe) y ha adelantado SkyNews, aunque, matizan, presenta “síntomas leves”.

“Ha manifestado síntomas suaves, pero su salud es buena y sigue trabajando desde casa en los últimos días, como es habitual. La duquesa de Cornualles [Camilla Parker-Bowles] también ha sido sometida a pruebas pero no tiene el virus. De acuerdo con las recomendaciones médicas y del Gobierno, el Príncipe y la duquesa se mantienen aislados en su residencia en Escocia. Las pruebas las llevó a cabo el Servicio Nacional de Salud (NHS, en sus siglas en inglés) de Aberdeenshire, que cuentan con los requisitos para poder realizarlas. No es posible determinar dónde obtuvo el contagio el Príncipe, dado el elevado número de eventos en los que ha participado en las últimas semanas”, han explicado.

Ahora que esta noticia ha saltado al conocimiento público, la duda es…

¿Qué pasaría si Guillermo se contagiara? Su hijo, Jorge, no podría sustituirle por ser menor edad. La solución estaría en Harry, quien tendría que volver de su nuevo destino de residencia para cubrir la baja de su hermano.

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