20minutos

La dolce vita

Birkenstock materializa el placer de no hacer nada.

Compartir

Existe un lugar en el mundo en donde la prisa aún no ha conseguido cruzar la puerta. El hotel Il Pellicano (Porto Ercole, Italia), el refugio sobre el Monte Argentario que empezó a levantar el matrimonio Graham a principios de los sesenta, sigue siendo sinónimo de lujo tranquilo y vacaciones despreocupadas. Un escondite idílico en el que veraneaba la realeza europea, las estrellas de Hollywood y la jet set del momento, seducidos por la privacidad del lugar y el ambiente cálido y hogareño.

Maria-Louise Sciò, actual CEO y directora creativa del hotel, recuerda muy bien esos veranos, observando desde los arbustos del jardín las fiestas de gala y los cócteles en la piscina que organizaban sus padres. La hija del magnate inmobiliario italiano Roberto Sciò, que empezó comprando la cabaña de Charles Chaplin en Il Pellicano y en 1979 se hizo con toda la propiedad, quiso materializar de alguna forma ese espíritu cosmopolita y relajado de la Toscana. El resultado es Il Dolce Far Niente, una colección cápsula creada en colaboración con Birkenstock, con siete modelos que evocan la elegancia del hotel a través de los materiales. Quizá el mejor ejemplo lo encontramos en las nuevas Arizona de rafia natural, las primeras de la historia de la firma, grabadas en cuero y detalles a mano.

Las noches de estío en Il Pellicano, las que solo conocen unos cuantos privilegiados, quedan reflejadas en unas sandalias clásicas de piel negra y otras en rojo vibrante. El resto de la colección apuesta por las evocaciones marítimas, con amarillos y azules que nos trasladan directamente a los días de playa de Porto Ercole. Porque, como resume Sciò, “no se trata de tendencias o temporadas, sino de la calidad que perdura”.