Fue en verano de 2023 y de manera natural. José de la Vega, CEO, y Eduardo Ramos, socio y cofundador, llevaban años trabajando juntos en consultoría, desarrollando una visión común basada en el rigor, la cercanía y la creación de valor, y decidieron que era el momento de crear Arktic. “Teníamos la sensación de que la consultoría se estaba volviendo cada vez más grande, más generalista y, en cierto modo, más alejada del negocio real de las empresas”, explica José. La respuesta fue construir un proyecto propio con una idea tan sencilla como exigente. Y es que Arktic se define internamente como una expedición, como una metáfora que refleja tanto su ambición como su cultura: reivindicar el oficio de consultor y la excelencia en la entrega. “Queremos estar de verdad al lado del cliente para solucionar sus problemas”, subraya José. Una idea que resume su enfoque: entender el negocio, construir soluciones junto al cliente y generar relaciones de largo plazo.
“Para nosotros, la consultoría es poner a gente inteligente a resolver problemas reales de negocio”
El crecimiento en estos primeros años refleja la tracción del modelo. La compañía alcanzó los 8,3 millones de facturación en 2025 y prevé crecer entre un 60% y un 70% en 2026. Hoy trabaja con clientes como BBVA, Santander, Legálitas o Unicaja y supera los 200 empleados. El talento fue, de hecho, el primer gran acelerador. “En los primeros meses conseguimos que perfiles muy relevantes del sector se sumaran al proyecto”, recuerda Eduardo, que habla incluso de un “centro de alto rendimiento” para describir la cultura que quieren consolidar. Con el modelo ya validado, la firma afronta ahora una nueva etapa. “Hemos pasado de ser una startup a una scaleup”, resume José. Por eso el reto ahora es consolidar el proyecto sin perder su esencia, haciendo que el valor aportado al cliente siga siendo la única medida del éxito.

