La gestora cumple diez años en un entorno especialmente cambiante para los mercados financieros. En una década marcada por volatilidad, subidas de tipos y correcciones globales, la firma ha construido su crecimiento sobre una idea sencilla pero poco habitual en la industria: la preservación del capital como fundamento.
Para la gestora, el contexto de mercado influye, pero no determina. “Los ciclos cambian; nuestra forma de navegar esos ciclos no”, explica David Angulo, presidente ejecutivo de Dunas Capital Group. Desde su origen, la firma estableció una regla clara: todas las decisiones de inversión deben partir de un mismo principio, proteger el patrimonio de los clientes. “La primera norma es la preservación del capital; la segunda, no olvidarlo; y la tercera, no olvidar ni la primera ni la segunda”.
“Los ciclos cambian; nuestra forma de navegar esos ciclos no”
Ese enfoque se puso especialmente a prueba en momentos complejos. Uno de los ejemplos más citados por la firma fue 2022, un año en el que los mercados de renta fija y renta variable registraron fuertes correcciones. Mientras la mayoría de fondos cerraban el ejercicio en negativo, solo diez fondos en España lograron terminar el año con rentabilidad positiva, y cinco de ellos estaban gestionados por Dunas Capital. “Fue una demostración clara de que la protección del capital puede funcionar incluso en escenarios muy adversos”, afirma Angulo.
Antes de analizar cuánto se puede ganar con una inversión, el equipo evalúa cuánto se puede perder y cómo protegerse. Las decisiones se toman de forma colegiada entre gestores, y el propio equipo mantiene su patrimonio invertido en los fondos, alineando así sus intereses.
Tras superar los 5.000 millones de euros bajo gestión y crecer a ritmos superiores al 30% anual compuesto. “Nuestro objetivo nunca ha sido crecer, sino proteger el capital de nuestros clientes”.

