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Así redefine SAS el nuevo terreno de juego de la inteligencia artificial

La compañía especializada en analítica avanzada e IA impulsa una nueva fase marcada por la confianza y la gobernanza, como explica Jennifer Chase a propósito de la alianza con el Liverpool FC.

Foto: Jaime Partearroyo.

La inteligencia artificial ya no juega solo en laboratorios tecnológicos, también se abre paso en territorios emocionales capaces de conectar con las personas. Jennifer Chase, Chief Marketing Officer & Executive Vice President de SAS, sitúa el deporte como una de esas plataformas estratégicas, apoyándose en una idea que resume con una referencia a Forrester: «fuera de Taylor Swift, el deporte es el último bastión de la monocultura». La reciente alianza de su compañía, especializada en analítica avanzada e IA, con el Liverpool FC responde a esa visión: acercar estas capacidades desde la experiencia.

Pero la colaboración con el club inglés no es solo una acción de visibilidad, sino una oportunidad para demostrar cómo la inteligencia artificial puede transformar la relación entre marcas y audiencias. A través de soluciones como SAS Customer Intelligence 360, la empresa busca optimizar la toma de decisiones y crear experiencias personalizadas para los aficionados. “El deporte tiene una capacidad única para unir a las personas y conectar con ellas en momentos relevantes”, explica, subrayando que con este tipo de alianzas se puede mostrar el impacto real de la analítica más allá del ámbito tecnológico.

Para la directiva, el paralelismo entre el alto rendimiento deportivo y el mundo empresarial es cada vez más evidente. “La misma mentalidad basada en datos que ayuda a los equipos deportivos de élite a obtener ventaja es la que permite a las empresas competir y crecer”, afirma. En un entorno marcado por decisiones cada vez más rápidas y clientes más exigentes, sostiene que la verdadera diferencia está en comprender el comportamiento de las personas y tener capacidad para actuar en tiempo real.

La confianza como nueva infraestructura de la IA

Con más de dos décadas de trayectoria en la compañía y una carrera ligada tanto al marketing como a la innovación basada en datos, Chase ha sido una de las impulsoras de la evolución de SAS hacia modelos centrados en la inteligencia artificial y la confianza. Miembro del Forbes Communications Council, defiende una visión donde la tecnología debe integrarse con responsabilidad y transparencia para generar valor sostenible.

Más allá del deporte, destaca que España atraviesa una fase de aceleración en la adopción de IA generativa, impulsada por una combinación de madurez tecnológica y confianza. Según un estudio de IDC encargado por SAS, el mercado español se sitúa por encima de la media europea en niveles avanzados de implementación, lo que abre oportunidades en sectores regulados como banca, seguros o energía. “El mercado ha entrado en una fase de aceleración, no de experimentación”, sostiene, señalando que las barreras actuales son más culturales que estructurales.

Una evolución que obliga a las organizaciones a replantear su aproximación a la gobernanza tecnológica. “Las compañías que escalan la inteligencia artificial con éxito son aquellas que integran la gobernanza desde el inicio, no como un añadido posterior”, explica. En el contexto del AI Act europeo y el creciente foco regulatorio, SAS apuesta por soluciones que permitan gestionar riesgos, garantizar la explicabilidad de los algoritmos y mantener la supervisión humana.

Ese enfoque se materializa en plataformas como SAS Viya, que integran supervisión humana, explicabilidad y control del riesgo a lo largo de todo el ciclo de vida de los modelos de IA. Para Chase, lejos de frenar la innovación, la regulación puede convertirse en una ventaja competitiva cuando las empresas construyen desde el principio sistemas transparentes y responsables.

También lo tiene claro de cara al futuro: “La confianza será la ventaja competitiva determinante de la próxima década”. En su opinión, las organizaciones que logren demostrar transparencia y responsabilidad en el uso de la IA serán las que consigan innovar con mayor velocidad, fortalecer su reputación y construir relaciones duraderas con clientes y socios.

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