No todos los coches se conducen. Algunos, como una bestia, se desbocan. El CONCEPT AMG GT XX es la promesa eléctrica de un futuro que ya ruge: 1.360 CV nacidos de 3
motores de flujo axial y una batería inspirada en la Fórmula 1, capaz de obtener 400 km de energía en apenas 5 minutos. Su silueta –baja, afilada, rebelde, rozando la insolencia–
parece avanzar incluso cuando está detenida. Solo con estar al lado del coche, se perciben las prestaciones que encierra.
En Nardò (Italia) no fue un prototipo: fue un devorador de récords. Recorrió 5.479 km en 24 horas, dio la vuelta al mundo en 8 días y firmó 25 récords manteniendo 300 km/h. Después de semejante hazaña, ya ha hecho historia. No hay ventana trasera porque con un coche así no hace falta mirar por el retrovisor. Cuenta con un coeficiente de resistencia aerodinámica de 0,198 que corta el aire como una cuchilla, aeroblades que se abren
y cierran como branquias mecánicas, y una luz trasera fluida de 700 LEDs que parece recitarte un poema.
Dentro, el minimalismo es una tensión contenida: volante casi rectangular, tubos naranjas brillando como venas energéticas y los asientos creados con materiales de carreras reciclados. Esto no va de lujo, sino de propósito. El CONCEPT AMG GT XX no quiere ser solo el primer superdeportivo eléctrico de Mercedes-AMG, sino un prototipo creado para dejarte sin aliento incluso antes de pisar el acelerador, que llegará a nuestro mercado en verano.
