En un contexto marcado por una creciente presión regulatoria, organizaciones como el área de construcción del Grupo FCC desarrollan la integración de la sostenibilidad (social, ambiental, financiera y de gobernanza) no sólo como obligación normativa, sino como compromiso estratégico propio. Y es que la reputación corporativa ya no depende únicamente del cumplimiento, sino de la capacidad de anticipar, liderar y actuar con responsabilidad más allá de lo exigido.
Para descubrir cómo está cambiando la sostenibilidad corporativa ante un escenario de regulación creciente, Forbes organizó un encuentro, en L’Atelier Utópica, para explorar cómo la voluntariedad en materia ESG puede convertirse en una ventaja competitiva, fomentando innovación, confianza y una relación más sólida con los grupos de interés. Los protagonistas de esta charla, moderada por la periodista Belén Chiloeches, fueron Antonio Burgueño Muñoz, director de Sostenibilidad e Innovación de FCC Construcción; y David García Núñez, director de Comunicación del área de construcción y área de concesiones del Grupo FCC.
La primera pregunta que se puso sobre la mesa giró en torno a los ajustes que supone para las empresas el cumplimiento de la nueva normativa, en materia de sostenibilidad. “La regulación ha traído cosas muy buenas, pero también menos positivas, porque nos deja un menor margen para la innovación, y esto hace que sea cada vez más difícil diferenciarse del resto de competidores”, exponía Burgueño Muñoz.
Para lograrlo, el directivo de Sostenibilidad e Innovación de FCC sostenía que es crucial que las compañías se comprometan realmente con la sostenibilidad y que, dentro de ese margen regulatorio, desarrollen nuevos proyectos que les posicionen frente al resto. “Por eso es vital que aprendamos a contar lo que hacemos y por qué lo hacemos. De esta forma, lograremos que los demás crean en ello y marcar las líneas del futuro de este sector. Este es el verdadero elemento diferenciador”, apostillaba David García Núñez.
Asimismo, ambos directivos destacaban la importancia de contar con el apoyo de la alta dirección de las compañías para que el mensaje permee a todos los empleados, y que estos puedan convertirse en embajadores de la marca. “Hace cinco años FCC apostó por las Finanzas Sostenibles. Esto significa que no sólo quiere cumplir con la normativa o taxonomía financiera, sino que reafirma su apuesta por mejorar las cosas y que estas ocurran. Desde el departamento de comunicación tenemos el difícil reto de contar lo que hacemos y cómo esto impacta en las personas, diferenciando nuestro discurso del ecosistema empresarial. Contar y ejemplificar nuestro modelo de sostenibilidad e innovación, remarcaba García Núñez.
“Nuestra preocupación es hacer las cosas y hacerlas bien, no sólo porque refuerce nuestra reputación, sino porque queremos que sirvan de palanca de cambio, como demuestra el hecho de que FCC fue la primera constructora en adherirse al Pacto Mundial de las Naciones Unidas de España y la primera empresa de su sector en el mundo, en unirse al grupo de Finanzas Sostenibles de la ONU Global Compact”, añadió Antonio Burgueño. “¿Y cómo conseguimos ese cambio? –subrayó el director de Comunicación de FCC– Trasladando nuestro compromiso a nuestros stakeholders, quienes también abrazan nuestros valores, y nos ayudan a expandir nuestra apuesta por la sostenibilidad en todos nuestros proyectos alrededor del mundo”.
Innovación y negocio
La moderadora volvía a recuperar la palabra para poner un nuevo tema sobre la mesa: ¿de qué manera la apuesta por la sostenibilidad puede convertirse en un motor de innovación dentro de la compañía y de negocio? Burgueño Muñoz señalaba que la sostenibilidad en sí es un proceso innovador, y que esta lleva a desarrollar numerosos proyectos pioneros en muy diversas áreas de la empresa: “Estamos inmersos en una búsqueda constante de nuevas soluciones que nos permitan mejorar los procesos y la gestión del conocimiento y, por ende, los resultados”.
“Debemos de ser capaces de monitorizar la sostenibilidad y la comunicación para dotarlas de un valor añadido que nos posicione de forma positiva. Los Premios Fomento, que impulsamos desde FCC, nos ayudan en este punto y a trazar las líneas de futuro en esta materia”, apuntaba García Núñez. Este, junto con el directivo de sostenibilidad del grupo, hacía hincapié en la importancia de involucrar a todos los empleados para potenciar aún más esta labor de posicionamiento. “FCC Construcción es también una constructora que mejora la calidad de vida de los ciudadanos”, recalcaba Antonio Burgueño. “Tenemos una alta dirección que está comprometida con la sostenibilidad (ambiental, social, financiera y de gobernanza) porque cree que tiene un impacto directo en la sociedad, pero también en cómo lo vamos a contar de una forma transparente”, señalaba el directivo de comunicación.
IA: el futuro de la construcción
En cuanto al futuro de la sostenibilidad y el sector de la construcción, Antonio Burgueño sostenía que la inteligencia artificial (IA) va a ser una herramienta clave para su desarrollo: “En el sector de la construcción, la digitalización tiene un nombre propio, BIM (Building Information Modeling), que es la forma de construir actual y que ya es obligatoria en España con muchos clientes públicos y privados, y lo será con todos en pocos años. Esto significa que será necesario entregar todos los proyectos digitalizados en 3D. Lo que reducirá al máximo el riesgo de cometer errores durante la construcción, será una herramienta imprescindible para la gestión integral del ciclo de vida y ayudará a reducir tiempos, costes y la generación de residuos”.
Además, tal y como señalaba David García Núñez, contar con un modelo virtual de los proyectos permitirá mejorar las labores de mantenimiento de las infraestructuras, así como de los edificios, lo que se traducirá en un beneficio directo para las personas. “En FCC Construcción estamos seguros de que la IA y la digitalización revolucionarán los modelos de construcción un futuro que ya está aquí”, concluía Burgueño Muñoz.
