La apuesta de Holafly Plans marca un punto de inflexión en el B2B: conectividad como servicio, gestión centralizada y costes previsibles. Alex Bryszkowski, VP B2B & Partnerships de Holafly, explica cómo el modelo de suscripción redefine la movilidad empresarial y convierte la conexión en un activo estratégico para los CFOs y los equipos globales.
Holafly Plans supone un cambio de paradigma en la conectividad móvil. Si lo trasladamos al terreno de las empresas, ¿cree que la conectividad se ha convertido en una nueva forma de infraestructura corporativa al nivel de la energía o el talento?
Absolutamente. En los últimos años, hemos visto una transformación en la forma en la que las empresas operan, se comunican y desarrollan sus actividades. Hoy, me atrevería a decir, prácticamente ningún modelo de negocio puede funcionar sin una conexión, ágil y, sobre todo, confiable.
Cuando hablamos de esta conexión, no solo me refiero al hecho más básico de tener acceso a internet, sino de que las corporates puedan garantizar que sus equipos puedan operar con flexibilidad y confianza desde cualquier lugar del mundo y en cualquier momento.
Holafly Plans nace precisamente para responder a esta necesidad: ofrecer a las compañías una solución global y flexible, que libere a las empresas de las limitaciones de las SIM físicas, el roaming tradicional o los procesos complejos de contratación internacional.
Holafly habla de ser el “primer operador móvil internacional”. Más allá de la innovación tecnológica, ¿qué implica eso culturalmente dentro de una empresa como Holafly? ¿Qué cambia en la mentalidad del equipo al dejar de pensar en países y empezar a pensar en un mapa global?
Exacto, convertirse en el “primer operador móvil internacional”, como bien dices, va mucho más allá de ofrecer una propuesta tecnológica: es, sobre todo, un cambio de mentalidad.
En Holafly esto se traduce en varios aspectos clave. Por un lado, implica crear equipos diversos y multiculturales, como los que tenemos actualmente, capaces de entender los matices de cada mercado y de diseñar soluciones pensadas para usuarios en cualquier parte del mundo.
Por otro lado, esta perspectiva internacional fomenta la innovación y la flexibilidad interna. Nuestros equipos aprenden a buscar inspiración en modelos y otros países y a adaptarse rápidamente a cambios regulatorios, culturales y de uso. Dejamos de pensar en “mercados domésticos” y “mercados internacionales”; pensamos en un mapa digital donde el usuario es el centro sin importar su ubicación.
En el terreno B2B, la palabra “flexibilidad” suele sonar bien, pero es difícil ejecutarla sin perder control. ¿Cómo se traduce esa flexibilidad en decisiones de producto y de negocio dentro de Holafly Plans?
La flexibilidad es una de las palabras clave en el ámbito B2B, pero, como bien apuntas, no basta con mencionarla: hay que ser capaz de integrarla en el ADN de la firma.
En Holafly, la flexibilidad se traduce, en primer lugar, en el diseño de nuestras soluciones. Holafly Plans permite a las empresas elegir exactamente los servicios, coberturas y condiciones que mejor se adaptan a sus necesidades, sea gestionando conexión para equipos remotos. No obligamos a nuestros clientes a encorsetarse en un único producto, pueden ajustar sus planes en cualquier momento, según la evolución de su negocio, incluso con gestión centralizada desde una única plataforma.
Además también intentamos que las empresas tengan un entorno fácil e intuitivo donde los managers puedan ver el estado de los planes, datos de consumo, asignaciones a empleados, facturación…. En definitiva, buscamos tener el mejor panel de control para empresas.
El viaje corporativo está lleno de fricciones: costes, seguridad, estrés del empleado, conciliación. ¿Cuál de todas esas dimensiones fue la que más pesó en el diseño de Holafly Plans para empresas?
Desde el inicio, cuando diseñamos Holafly Plans para empresas, teníamos claro que debíamos abordar el viaje corporativo poniendo en el centro la experiencia y tranquilidad tanto del empleado como del equipo de gestión. De todas las fricciones que identificamos —costes, seguridad, estrés, conciliación—, probablemente la más determinante fue la necesidad de simplificar la gestión y reducir la carga operativa, tanto para la empresa como para la persona que viaja.
El estrés y la incertidumbre del empleado se acentúan cuando la conectividad falla o cuando depende de una SIM física, de trámites engorrosos o del temor a costes imprevistos en roaming. Sabíamos que, eliminando esas barreras y ofreciendo una conectividad instantánea y fácil de usar, estábamos resolviendo una fuente habitual de frustración y permitiendo que el empleado se enfoque en lo realmente importante de su viaje.
Paralelamente, para las empresas, la seguridad y el control de costes tienen mucho peso en sus operaciones internacionales. Por eso Holafly Plans se diseñó desde el primer momento con herramientas de gestión centralizada y visibilidad total sobre el consumo. Esto permite prevenir sorpresas, agilizar la administración y velar por el cumplimiento normativo y la protección de los datos.
Ha comentado en alguna ocasión que las alianzas no son transacciones sino “misiones compartidas”. ¿Podría darnos un ejemplo reciente de una alianza que haya cambiado la manera en que Holafly entiende el negocio B2B?
Uno de los clientes que ha apostado por nuestros planes es Noatum. Antes nos compraban eSIMs cuando sus empleados viajaban pero buscaban algo que además de proporcionarles un ahorro en su factura de roaming simplificara el proceso de cambios de eSIMs, activaciones o cambios de país. Con nuestros planes tienen todo esto ya que es una única eSIM con cobertura global.
El modelo de suscripción mensual entra ahora en la conectividad móvil. ¿Qué cree que nos dice eso sobre la evolución del comportamiento del usuario corporativo?
La adopción del modelo de suscripción mensual en la conectividad móvil refleja un cambio profundo en las expectativas y prioridades del usuario corporativo. Hoy, las empresas –y sus empleados– buscan soluciones que sean tan ágiles, transparentes y personalizables como los servicios digitales que ya utilizan en otras áreas de su negocio.
Este comportamiento indica, en primer lugar, una demanda creciente de flexibilidad. Las organizaciones ya no quieren contratos rígidos ni compromisos a largo plazo que limiten su capacidad de adaptarse a la velocidad que marcan los mercados internacionales.
Además, el modelo por suscripción responde a una búsqueda de previsibilidad y control en los costes. Las empresas necesitan presupuestar y gestionar gastos de forma eficiente, y la suscripción mensual les aporta esa tranquilidad: saben exactamente cuánto van a pagar y qué servicios reciben a cambio, eliminando el temor a cargos ocultos o facturas inesperadas.
La gestión de la conectividad suele estar lejos del radar del CEO o del CFO. ¿Qué argumentos están ayudando a Holafly a llevar esta conversación a los niveles estratégicos de las empresas?
Es cierto que tradicionalmente la conectividad móvil era vista como un asunto técnico y operativo, gestionado desde IT y apartado de la agenda estratégica de la alta dirección. Sin embargo, este paradigma está cambiando rápidamente por varias razones, y en Holafly hemos enfocado conversación hacía nuevos argumentos que impactan directamente con los objetivos y responsabilidades de la alta dirección.
El primer argumento clave es el impacto directo de la conexión en la eficiencia operativa y en la experiencia del empleado, factores que afectan a la productividad y, por tanto, a la competitividad global de la empresa. En un mundo donde el trabajo híbrido, los viajes internacionales y la movilidad del talento son algo cotidiano, garantizar una conexión eficiente se convierte en algo clave para la empresa, no solo en un gasto más.
Por otro lado, hablamos también con ellos de control y previsibilidad financiera. Para los CFOs, la posibilidad de presupuestar con precisión, evitar costes imprevistos (especialmente los asociados al roaming tradicional) y disponer de herramientas de gestión centralizada de gastos es una propuesta de valor muy potente. Les permite tomar decisiones basadas en datos concretos y optimizar el uso de recursos.
En un contexto donde el trabajo remoto y los equipos distribuidos ya no son una tendencia sino una realidad establecida, ¿qué papel puede jugar Holafly Plans en el rediseño del futuro laboral global?
Holafly Plans está llamado a ser un facilitador en el nuevo contexto laboral, en el que el trabajo remoto y los equipos distribuidos por todo el mundo forman parte del ADN de muchas organizaciones, cada día más. Nuestro papel es proporcionar la infraestructura invisible —pero fundamental— que permite que el talento trabaje sin fricciones desde cualquier parte del mundo, sin importar fronteras, horarios ni limitaciones tecnológicas.
Además, también, de ofrecer la tranquilidad a las empresas de que no tendrán que afrontar sobre costes en roaming cuando sus empleados tengan que viajar al extranjero por motivos laborales.
Si miramos cinco años hacia adelante, ¿cómo imagina la experiencia de conectarse al aterrizar en otro país? ¿Habrá desaparecido por completo la idea de “roaming” tal y como la conocemos hoy?
Si hacemos el ejercicio de pensar cómo será el futuro, estoy convencido de que la experiencia de conectarse al aterrizar en otro país será radicalmente distinta a la que conocemos hoy en día, sobre todo, mucho más sencilla e intuitiva. El concepto de “roaming” —con su carga de incertidumbre, tarifas sorpresa y complicaciones técnicas— estará prácticamente obsoleto, reemplazado por una conectividad global.
