Frente a quien piensa en la tecnología como un monstruo implacable cuyo avance arrasa con todo, el CEO de T-Systems Iberia, Osmar Polo, la ve como la herramienta por excelencia para construir un mundo mejor. Aunque es consciente de los daños que causa, opina que son el resultado de decisiones humanas y confía en que su buen uso nos ayudará a resolver los grandes retos, como la emergencia climática.

Este año T-Systems celebra su vigésimo aniversario, cifra que coincide con sus años en el sector tecnológico. Con esta trayectoria a sus espaldas, ¿cuáles son los principales cambios que han experimentado los servicios de IT?

Desde que empecé mi andadura profesional hace más de veinte años, la revolución digital ha transformado los modelos económico y social desde la base. No puedo destacar un evento concreto, ha sido una cadena, un efecto dominó de innovaciones, como internet, la democratización del acceso móvil, las redes sociales y, en paralelo, el cloud, la inteligencia artificial y el big data.

Creo que la lección más valiosa de estas dos décadas, y mucho más en los dos últimos años, es que la tecnología es una herramienta que nos puede ayudar a construir el futuro que queramos, pero la decisión es nuestra.

Uno de sus pilares de trabajo es la digitalización. Sin embargo, las empresas españolas, sobre todo las más pequeñas, van muy rezagadas. ¿A qué se debe?

Muchas de estas pequeñas empresas, al no tener un experto que conozca la tecnología más adecuada para su situación o cómo su negocio podría beneficiarse de ella, no la incluyen en la gestión. En T-Systems tenemos el objetivo de democratizar la tecnología y ‘no pararemos hasta que todo el mundo esté conectado’, esta es la misión de la compañía.

El otro gran pilar para 2022 es la sostenibilidad. Sin embargo, muchas empresas aprovechan su ambigüedad para posicionarse en un terreno al que no pertenecen. ¿Cuál es el plan de T-Systems para favorecer su sostenibilidad y la de sus clientes?

La visión de T-Systems es que la tecnología es una herramienta para desarrollar la sociedad que queremos. Por eso la usamos para ayudar a nuestros clientes a ser más sostenibles con soluciones que les permitan medir sus emisiones, monitorizar y supervisar su actividad y el cumplimiento de sus objetivos de sostenibilidad. Desde España hemos desarrollado Syrah, una aplicación que monitoriza la efectividad de las acciones y el cumplimiento de los 17 ODS.

A nivel interno, en 2021, nuestro objetivo es alcanzar las cero emisiones netas en 2040 y, desde el año pasado, el 100 % de la energía que consumimos es de origen renovable.

¿Cómo combina este esfuerzo con el hecho de que los servicios de tecnología, como los centros de datos y la extracción de recursos para fabricar componentes estratégicos como los chips, cada vez consumen más energía y materiales y generan más emisiones de efecto invernadero?

El equilibrio es muy frágil y el debate, muy reciente. Hemos empezado a ser conscientes del precio ecológico que la humanidad ha pagado en sus sucesivas revoluciones industriales desde hace muy poco. La clave puede estar en potenciar la economía circular e incluir el coste ecológico de cada proyecto de digitalización y promover acciones que lo neutralicen. En paralelo, debemos seguir trabajando para encontrar formas de digitalización más sostenibles y aumentar la inversión para reducir nuestro impacto.

La igualdad de género forma parte de la sostenibilidad. Sin embargo, la industria tecnológica destaca por la escasez de mujeres. ¿Cómo fomenta la igualdad T-Systems y qué diría a las jóvenes que no se atreven a entrar en el sector por falta de referentes o miedo a no ser aceptadas?

La industria tecnológica vive una crisis de talento en general, que
se acentúa más en el caso de las mujeres porque históricamente han tenido menos presencia. En T-Sys- tems tenemos un Plan de igualdad para fomentar su presencia en posiciones de liderazgo y luchar contra la brecha salarial. Además, hemos lanzado acciones para dar visibilidad a referentes femeninos en el sector e incentivar a las niñas a acercarse a las disciplinas STEM (siglas en inglés para ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

A las chicas que se plantean trabajar en el sector les diría que
la tecnología es una herramienta para construir el futuro de nuestro mundo y para hacerlo necesitamos su visión.

Otra de las grandes tendencias es la descentralización de internet. Sin embargo, recientemente hemos visto colapsos a gran escala, como la caída de decenas de miles de webs por el incendio del centro de datos de OVH y la paralización de WhatsApp y Facebook en medio mundo por un único error interno. ¿Cómo valora la actual centralización y qué opina del avance de la web3?

Centrándome en esos ejemplos, hay que tener en cuenta que hablamos de empresas privadas, que tenderán a controlar y supervisar sus sistemas por sí mismas, independientemente de la web. Partiendo de esta base, la solución está en la infraestructura. Nunca estamos a salvo de posibles errores, pero desde T-Systems trabajamos con modelos redundantes y certificaciones in & out, y contamos con una certificación propia, Cero Outage, en todas nuestras operaciones para evitar fallos en la infraestructura que afecten al servicio que ofrecemos a nuestros clientes.

La tecnología cambia cada vez más deprisa. ¿Cómo imagina su sector y su empresa dentro de diez años?

Creo que el sector seguirá desarrollándose como habilitador para mejorar el bienestar social y económico. Y en T-Systems seguiremos ayudando a nuestros clientes a afrontar los retos que surjan, sean cuales sean.