La inteligencia artificial ya forma parte del funcionamiento de muchas empresas, pero su integración sigue planteando algunos retos. Ya no basta con disponer de herramientas capaces de automatizar tareas o analizar información. Ahora también importa cómo se relacionan con los sistemas que ya utiliza cada organización, a qué pueden acceder y hasta qué punto pueden intervenir en la actividad diaria.
Al fin y al cabo, una empresa no funciona como un conjunto de departamentos independientes. Las decisiones que se toman en un área pueden afectar a otras, y muchas actividades requieren consultar distintas fuentes. El desafío no consiste necesariamente en incorporar más tecnología, sino en conseguir que las soluciones existentes trabajen de forma coordinada y que la IA pueda aprovechar ese contexto para realizar operaciones concretas.
Conectar las distintas áreas de una compañía y facilitar el trabajo diario de sus empleados es uno de los objetivos de One, el nuevo agente personal de IA de Factorial. Conocida por sus soluciones de gestión de Recursos Humanos, la tecnológica presenta este producto para simplificar el acceso al conocimiento interno y automatizar múltiples operaciones. Su lanzamiento supone, además, un cambio en su trayectoria, al ampliar su actividad hacia otras funciones del negocio.
Más allá de los Recursos Humanos
Una de las principales características de One es que combina la consulta de información empresarial con la posibilidad de ejecutar determinadas tareas. Los empleados pueden utilizarlo para resolver dudas relacionadas con su actividad, investigar cuestiones específicas o elaborar documentos a partir de los contenidos disponibles. Pero sus capacidades no terminan ahí: también puede automatizar flujos de trabajo que, de otro modo, requerirían distintas intervenciones manuales.
Para ello, el agente tiene en cuenta el contexto de cada organización y conecta áreas como Recursos Humanos, Finanzas e IT. Además, se integra con aplicaciones habituales como HubSpot y el correo electrónico. Factorial busca así reducir la fragmentación entre sistemas y facilitar que los equipos puedan trabajar sin tener que recurrir constantemente a diferentes plataformas.
Esta capacidad también puede contribuir a mejorar la productividad. Agilizar la elaboración de documentos, reducir determinadas gestiones administrativas o simplificar las consultas internas permite dedicar menos tiempo a operaciones repetitivas. La intención es que los profesionales puedan concentrarse en otras responsabilidades que requieren análisis, creatividad o toma de decisiones, aunque los resultados dependerán de las necesidades de cada compañía.
Para Factorial, el lanzamiento representa algo más que la incorporación de una nueva funcionalidad. Después de desarrollar su negocio alrededor de la gestión de Recursos Humanos, extiende su propuesta a otras funciones empresariales y situar la IA en el centro de su oferta tecnológica. One es el producto con el que lleva esa estrategia a la práctica, integrando sus capacidades en el funcionamiento cotidiano de las organizaciones.
Ahora bien, cuanto mayor es la capacidad de un agente para acceder a información interna y ejecutar acciones, más importante resulta establecer qué puede hacer y bajo qué condiciones. En el caso de One, Factorial contempla que estas operaciones se lleven a cabo dentro de los permisos definidos por cada organización, con mecanismos de supervisión y control. Porque facilitar el trabajo de los equipos también implica garantizar que las compañías mantengan el control sobre sus sistemas y su actividad.

