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Líder en autonomía tecnológica

T-Systems, el aliado que ha transformado digitalmente la administración pública y las grandes empresas del país, cumple 25 años impulsando la innovación

Cuesta recordar cuando, en 2001, en España, debías colgar el teléfono fijo de casa si querías acceder a Internet. Por aquel entonces, los módems de 56 Kbps eran un ortopédico puente hacia la red. Una herramienta torpe y lenta que nos impedía exprimir el potencial de la revolución tecnológica que se avecinaba. El universo digital en el que buceamos hoy con una agilidad que ya es parte imprescindible de nuestra cotidianidad, hace poco más de dos décadas todavía era un territorio inexplorado. Nuestros teléfonos móviles parecían ladrillos con pequeñas pantallas monocromáticas y, justo en aquel año, nos plegábamos al poderío informático del sistema operativo que marcaría la época: Windows XP. Pero las necesidades del mercado iban a una velocidad superior a la que las estructuras existentes podían soportar. Existían complejidades que dificultaban cabalgar la ola digital con la solvencia que se ha alcanzado a estas alturas, especialmente dentro del sector corporativo e institucional.

T-Systems, la división de servicios de transformación digital del Grupo Deutsche Telekom, llegó a España aquel 2001 para liderar la transformación tecnológica del país. T-Systems trajo la convergencia digital para revolucionar la eficiencia operativa de las organizaciones. Aquel fue el punto de partida de un viaje cuyo objetivo principal iría evolucionando hacia lo que hoy constituye el auténtico core de la compañía: el despliegue de infraestructuras cloud, la modernización de aplicaciones y la digitalización integral del tejido empresarial y público.

Hoy, un cuarto de siglo después, mirar atrás nos permite dimensionar una gran metamorfosis. Lo que comenzó como un audaz aterrizaje se ha consolidado como una historia de éxito y profundo arraigo industrial. T-Systems celebra sus 25 años en España afianzándose como el motor fundamental para el despliegue de soluciones tecnológicas de vanguardia en grandes compañías y administraciones públicas, siendo un socio de confianza en sectores críticos como la automoción, la salud, el sector financiero, el retail y las utilities.

Para entender la magnitud de este viaje, basta ver cómo la compañía ha impactado en el desarrollo económico, demostrando un crecimiento sostenido a doble dígito en los últimos años hasta alcanzar casi 4.000 empleados en el territorio nacional. Su estructura cuenta con oficinas distribuidas en todo el país, destacando sus sedes estratégicas en Barcelona, Madrid, Valencia y Portugal, junto a sus dos joyas de la corona en la creación de talento: los Centros de Excelencia de Reus y Granada. Estos centros superaron en 2025 los 1.000 profesionales, operando como auténticos hubs de innovación en tecnología en la nube, gestión de datos e inteligencia artificial, impulsando además la colaboración académica mediante cátedras específicas con la Universidad de Granada y la Universitat Rovira i Virgili orientadas a la innovación y la sostenibilidad digital.

T-Systems demuestra que España no es sólo un mercado, sino un pilar estratégico global de innovación y de talento tecnológico

El camino recorrido está jalonado por hitos clave de gran calado inversor. Desde la adquisición en 2005 de Gedas –la filial informática de Volkswagen que cimentó su liderazgo en automoción y logística– hasta la puesta en marcha en 2013 de su centro de datos de alta seguridad en Cerdanyola del Vallès. En 2024, este esfuerzo infraestructural culminó con la consolidación de su región de nube privada para el sur de Europa mediante centros de datos de misión crítica Tier III interconectados de forma redundante (Twin-DC) entre Sant Boi y Cerdanyola del Vallès en Barcelona, lo que situó a España en el selecto club de seis países del mundo que albergan la infraestructura de nube más avanzada de Deutsche Telekom. Si en 2001 el reto era la convergencia digital, hoy se juega en los entornos de la nube soberana y la inteligencia artificial avanzada. T-Systems lidera este ecosistema con soluciones diferenciales como T Cloud, su propuesta unificada para gestionar la nube con garantías de soberanía digital, máxima flexibilidad y eficiencia; Sovereign Cortex con T Security, su solución integral de ciberseguridad soberana; y una red de Centros de Operaciones de Ciberseguridad (SOC) integrados en la red CCN-CERT que velan por la protección 24/7 reforzados con capacidades de automatización e inteligencia artificial.

Por si fuera poco, la firma define los estándares europeos en el uso seguro y compartido de la información participando en iniciativas de espacios de datos corporativos, movilidad y automoción como GAIA-X o el proyecto AECTech para la carretera. Asimismo, impacta directamente en el ciudadano a través de su plataforma TAO 2.0, un sistema modular que facilita a más de 22 millones de españoles la gestión de sus tributos y trámites municipales.

Alcanzados los 25 años, y con los recientes lanzamientos de Industrial AI Cloud –una infraestructura europea desarrollada junto a NVIDIA para acelerar la adopción de la inteligencia artificial en la industria– y su plataforma de IA Agéntica para el desarrollo, gobierno y orquestación de asistentes inteligentes en organizaciones, T-Systems demuestra que España no es solo un mercado, sino un pilar estratégico global de innovación. De aquellos primeros pasos en la digitalización básica al despliegue del cloud soberano y la IA industrial, la compañía ha sido la bisagra de transformación irreversible, demostrando que la autonomía tecnológica dentro de un marco de confianza es nuestra realidad cotidiana.

Resta un interrogante: ¿dónde estaremos dentro de 25 años? ¿Cuáles serán los hitos conquistados que nos hagan observar nuestro presente con igual sensación de desfase? Es difícil saberlo. Pero cabe especular que si T-Systems estuvo allí desde el inicio, seguirá liderando la forma en que entendemos la arquitectura digital.

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