Madrid vuelve a escuchar el rugido de la Fórmula 1. Desde hoy y hasta el 13 de septiembre, la capital acoge la primera edición del Gran Premio de España en MADRING, el nuevo circuito situado en el entorno de IFEMA MADRID y Valdebebas. Pero, antes incluso de que los monoplazas salgan a pista, la dimensión económica del evento ya permite hacerse una idea de lo que supone para la ciudad recibir una cita de esta magnitud.
Las primeras estimaciones de PwC sitúan en 467 millones de euros el impacto sobre la economía madrileña y calculan la generación de 8.850 empleos. Una cifra equivalente al 5,7% del valor añadido bruto directo del sector de actividades recreativas de la Comunidad de Madrid y que se ha calculado a partir de datos reales de venta de entradas y de las inversiones realizadas para poner en marcha el Gran Premio.
La dimensión del dato es relevante, pero también lo es observar cómo se reparte. Porque el efecto de la Fórmula 1 no termina en las gradas ni se limita a los tres días de competición. La organización del Gran Premio activa una cadena económica que alcanza actividades muy diferentes entre sí.
Una carrera que también se disputa fuera del circuito
Según el análisis de PwC, la industria manufacturera concentrará 72 millones de euros del impacto previsto; la hostelería, 59 millones; la construcción, 50 millones; y las actividades profesionales, 33 millones. A ellos se suman el transporte, con 22 millones; la información y las comunicaciones, con 19; y el comercio, con otros 18 millones.
La relación entre la actividad directamente asociada al evento y la que acaba generándose a su alrededor ayuda a entender su alcance: por cada euro vinculado directamente al Gran Premio se generarían 3,9 euros en el conjunto de la economía regional, de acuerdo con las estimaciones de la firma.
Parte de ese efecto tiene que ver con la propia puesta en marcha del circuito y las necesidades de organización. Otra llegará de la mano de quienes se desplazan a Madrid para asistir a la carrera. Ya se han vendido más de 120.000 entradas de grada y pases de hospitalidad. De sus compradores, más de 80.000 proceden de fuera de la Comunidad de Madrid y alrededor de 45.000 llegarán desde otros países. Hoteles, restaurantes, comercios, transporte y oferta cultural se convierten así en parte de una actividad que desborda los límites de MADRING y se extiende por la ciudad.
A ello se suma el retorno para las arcas públicas. PwC calcula que la actividad empresarial y el empleo asociados al Gran Premio permitirán recaudar cerca de 83 millones de euros en impuestos y cotizaciones sociales.

De la previsión al impacto real
Las cifras permiten anticipar la dimensión económica del Gran Premio, aunque todavía hay una diferencia importante entre estimar lo que puede ocurrir y saber qué habrá dejado realmente la carrera en Madrid.
PwC plantea precisamente el análisis en esos términos. Jordi Esteve, socio responsable de Economics de la firma, señala que los datos actuales corresponden a una estimación preliminar del impacto socioeconómico. Una vez celebrado el Gran Premio, se realizará un nuevo ejercicio para contrastar las previsiones y determinar con mayor precisión cuál ha sido su contribución efectiva.
Esa medición permitirá comprobar hasta qué punto el efecto anticipado se ha trasladado a la economía madrileña y ayudará a poner cifras a una cuestión que va más allá de esta primera edición: qué puede significar para una ciudad incorporar a su calendario uno de los grandes acontecimientos deportivos internacionales.
En ese contexto se enmarca también la participación de PwC España, que alcanzó a comienzos de junio un acuerdo con IFEMA MADRID para convertirse en Local Event Supporter del Gran Premio. Como parte de esta colaboración, la firma presta servicios de consultoría especializada orientados a aportar conocimiento, rigor y valor añadido al desarrollo y la proyección de la competición. Una relación que, además, traslada al ámbito nacional la alianza que PwC mantiene con la Fórmula 1 a escala global desde 2025, como Socio Consultor Oficial.
La primera edición de MADRING ya está en marcha. Cuando termine, llegará el momento de medir. Porque los 467 millones de euros dibujan hoy el tamaño de la oportunidad; será el impacto real el que determine cuánto de ese impulso permanece en Madrid cuando se apaguen los motores.

