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El jefe de la Guardia Civil en Baleares defiende la investigación contra las activistas que vandalizaron inmobiliarias

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El Instituto Armado asume el caso sobre las pintadas antisemitas aparecidas en casas de Santa Maria vinculadas a las jóvenes

PALMA, 21 (EUROPA PRESS)

El jefe de la Guardia Civil en Baleares, Alejandro Hernández, ha defendido la investigación que desembocó en la detención de dos jóvenes activistas acusadas de vandalizar cinco inmobiliarias del municipio mallorquín de Santa Maria

El recientemente ascendido a general de brigada ha considerado que no hubo «ningún tipo de desproporción» y que el arresto de las sospechosas, quienes fueron esposadas durante su traslado a los juzgados, fue «adecuado».

Hernández, preguntado este martes por los medios de comunicación, ha puesto en valor el trabajo de los agentes del Puesto del Pont d’Inca que lideraron una investigación que «en un tiempo razonable» resolvieron un caso que gira en torno a los delitos de daños, contra el patrimonio y pertenencia a organización criminal.

«Fueron algo más que pintadas, se rompieron cristales con un martillo y se estropearon con pegamentos las cerraduras de los cinco edificios. Hay un daño agravado en estas actuaciones», ha dicho durante la presentación de los nuevos agentes destinados a Baleares.

Pese al revuelo social levantado por el caso, el jefe de la Guardia Civil ha negado que sus subordinados se dediquen a «perseguir activistas» o entrar «en el debate político». «Nosotros lo que hacemos son investigaciones policiales sobre denuncias de hechos penales, no hacemos otra cosa. La polémica, a la Guardia Civil, realmente no le afecta», ha incidido.

Se ha comprometido a que sus agentes sigan investigando «todos los hechos delictivos» de los que tengan conocimiento y a actuar acorde «con los resultados que conlleven». «Nosotros no somos los responsables, los responsables son los autores de los hechos delictivos», ha insistido.

La actuación, ha defendido, fue «absolutamente» proporcional a los hechos cometidos y las activistas fueron puestas a disposición judicial unas horas después de su arresto, por lo que «en ningún caso estuvieron en los calabozos».

Hernández tampoco ha visto «excepcionalidad» alguna en una investigación cuya polémica ha vinculado al hecho de que haya sido más «mediática» que en otras ocasiones en las que «no hay un fondo donde hay una discrepancia posicional entre grupos políticos o de la sociedad».

«En este caso yo no veo ningún tipo de desproporción, la considero adecuada. Lo que se hizo, simplemente, fue hacer un registro para intervenir aquellas prendas que habían sido utilizadas durante los actos de daños, asegurar esas pruebas yendo al domicilio de las dos personas detenidas», ha señalado.

Sobre la acusación de pertenencia a organización criminal, otra de las cuestiones que ha generado polémica, el jefe de la Guardia Civil ha argumentado que no han hecho más que ajustarse al Código Penal, que tipifica este delito como aquel que cometen «más de dos personas concertadas». «Encaja a la perfección», ha zanjado.

LAS PINTADAS ANTISEMITAS

Hernández ha confirmado que la Guardia Civil ha asumido la investigación acerca de las pintadas antisemitas aparecidas en dos casas vinculadas a familiares de las activistas arrestadas.

El entorno de las jóvenes presentó una denuncia ante la Policía Local de Santa Maria, quienes la han traspasado a la Comandancia de la Guardia Civil en Baleares.

Ahora, ha dicho el general de brigada, llevarán a cabo las pesquisas necesarias para tratar de esclarecer los hechos e identificar a sus responsables.

«No sé donde acabará la investigación. Lógicamente, cada investigación lleva unos derroteros distintos y tiene sus tiempos», ha señalado.