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Un estudio con participación de la UIB revela la dimensión física de las emociones políticas

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PALMA, 6 (EUROPA PRESS)

Un estudio con participación de la Universitat de les Illes Balears (UIB) aporta una nueva perspectiva en el estudio de las emociones políticas y muestra que estas no solo se piensan o se expresan, sino que también se viven físicamente en el cuerpo.

Esta investigación se ha publicado en la revista científica ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS) y se enmarca en el creciente interés científico para entender el papel de las emociones en la política y en la participación democrática, según ha informado la UIB en un comunicado.

Los resultados muestran que emociones habituales en la política como la rabia, la ansiedad, el asco o la esperanza, no solo se perciben mentalmente, sino que generan sensaciones corporales específicas. Es decir, cada emoción tiene un tipo de ‘mapa corporal’ propio. En definitiva, hay zonas del cuerpo donde la sensación es más intensa según la emoción y el contexto en que se produce.

Uno de los aspectos más relevantes es que estas emociones cambian cuando se trasladan al ámbito político. Por ejemplo, el asco político tiende a activar más partes del cuerpo que el asco cotidiano, mientras que otras emociones, como la esperanza o la ansiedad, presentan diferencias en su intensidad y distribución corporal.

Este hallazgo sugiere que las emociones políticas no son solo versiones aplicadas de las emociones generales, sino experiencias cualitativamente diferentes.

Además, el estudio revela que la participación política –como votar, firmar peticiones o participar en protestas– no depende tanto de la intensidad con que las personas dicen que sienten estas emociones, sino de como de fuertemente las experimentan en su cuerpo.

Esto significa que la dimensión física de las emociones puede ser clave para entender por qué algunas personas se implican más en la vida política que otras.

En cuanto a la metodología, la investigación se basa en una muestra representativa de 992 participantes. Los investigadores utilizaron la herramienta ‘emBODY’, que permite visualizar las emociones sobre una silueta del cuerpo.

Los participantes indicaban en qué zonas sentían activación o desactivación corporal asociada a cada emoción. Este enfoque innovador permite capturar no solo qué siente cada persona, sino también cómo lo vive físicamente.

Según el doctor Alejandro Gálvez Pol, profesor del Departamento de Psicología de la UIB y coautor del estudio, «entender cómo las emociones políticas se sienten en el cuerpo ayuda a comprender mejor por qué las personas se implican en la vida democrática y cómo se generan fenómenos como la polarización». Este enfoque pone de relieve que la política es, en parte, una experiencia vivida corporalmente.

En conjunto, este trabajo muestra que la política no es solo una cuestión de ideas y opiniones, sino también una experiencia física. Reconocer esta dimensión corporal puede ayudar a comprender mejor los procesos de participación y los comportamientos electorales, y abre nuevas vías para estudiar la relación entre emociones, cuerpo y democracia.