
PALMA, 27 (EUROPA PRESS)
La Conselleria de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia ha concertado con la Fundación ONCE el servicio de acompañamiento para personas con discapacidad de sordoceguera, por un importe de poco más de 250.000 euros durante el 2026.
El presupuesto del concierto 2023-2027 es de cerca de 900.000 euros y cuenta con 1.000 actividades más que el anterior, hasta un total de 3.700 anuales –7.400 horas– y en este momento presta servicio a 20 usuarios.
En una nota de prensa, la Conselleria ha explicado que está destinado a aquellas personas con un grado de discapacidad igual o superior al 65%, con necesidades de apoyo extenso de carácter socioeducativo, como puedan ser la comunicación y acceso a la información, la rehabilitación integral, el apoyo psicosocial y bienestar, la atención educativa o la formación y apoyo al empleo.
Este sábado 27 de junio es el Día Internacional de la Sordoceguera, por lo que el Govern ha reiterado su compromiso con estas personas, para que «mejoren en su grado de autonomía y, gracias al mediador comunicativo, puedan establecer una relación lo más fluida posible con su entorno, para mejorar así su bienestar y su autoestima».
La directora general de Atención a la Dependencia y Personas con Discapacidad, María Castro, ha apuntado que el concierto tiene el objetivo primordial de «favorecer la inclusión sociolaboral» y «mejorar la vida diaria de estas personas» a la vez que se potencia el desarrollo social, comunicativo y cognitivo.
«Todo esto se consigue gracias a un equipo de profesionales, que son los mediadores, que acompañan a estas personas para posibilitar que se alcance su proyecto de vida», ha mantenido.
El servicio de acompañamiento para personas con discapacidad por sordoceguera es un servicio de apoyo personal dirigido a la atención de las necesidades específicas de las personas con discapacidad por sordoceguera, al poner particular interés en los aspectos relacionados con la educación y el trabajo, con la idea de procurar la máxima integración socio-laboral y mejorar la calidad de vida de estas personas, favoreciendo su autonomía en el desarrollo de su proyecto de vida y facilitarle el ejercicio de la autodeterminación.
A través de la figura del asistente-mediador comunicativo, el concierto favorece la interacción de la persona con sordoceguera con su entorno al desarrollar la comunicación y contribuye a que dispongan de un apoyo comunicativo en programas educativos, de rehabilitación o psicosociales, entre otros.

