
PALMA, 25 (EUROPA PRESS)
Los tres hombres detenidos por supuestamente secuestrar a un hombre en Palma a quien ataron, golpearon y arrojaron de una furgoneta en marcha, podrían haber sido contratados por el propietario de una finca para sacar al morador, que era en realidad el objetivo principal de la acción, de la casa o aclarar algunas diferencias económicas.
La víctima de la acción era, sin embargo, un amigo del principal objetivo que estaba de visita en la isla.
La Jefatura Superior ha informado este viernes de los detalles del suceso, que se remontan al pasado martes, momento en que el 091 fue alertado de que un varón había sido hallado atado y golpeado en la carretera de s’Aranjassa. Dos patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional acudieron al lugar y se entrevistaron con la víctima.
El hombre explicó que había venido a la isla a visitar a un amigo que residía en el término municipal de Palma. No obstante, se quedó solo en la vivienda durante un tiempo, ya que el conocido, morador de la vivienda, tuvo que ausentarse.
Entonces, repentinamente, tres varones entraron y ataron al turista, le golpearon y le introdujeron en una furgoneta. Unos kilómetros después, lo lanzaron de la misma en marcha.
Durante lo narrado, el agredido afirmó a los agentes que los presuntos autores amenazaron con lo mismo a su amigo, la persona que vivía en el finca. Poco después, se personó este varón en cuestión. Tras la descripción de los asaltantes, supieron que un hombre que trabajaba en la finca era uno de los presuntos autores.
Ante esto, los policías nacionales fueron al domicilio y, al ver la furgoneta y a uno de los hombres que habría golpeado, retenido y atado a la víctima se le detuvo como presunto autor de un delito de detención ilegal, lesiones y amenazas.
Al conocer los hechos, el Grupo de Atracos de la Policía Nacional abrió una investigación para el esclarecimiento de los hechos, realizando diversas gestiones.
Fruto de las numerosas pesquisas llevadas a cabo durante las últimas horas, los agentes averiguaron que el propietario de la finca podría haber contratado los servicios de dos personas, además de la participación de su trabajador que fue detenido en primer lugar, para tratar de aclarar las diferencias económicas o sacar al morador de la casa.
No obstante, los tres asaltantes, según la investigación, podrían haber creído que, en el momento en que irrumpieron en una de las instancias de la finca, estaba el morador habitual. Sin embargo, el fin de la agresión al visitante fue que sirviera como aviso y amenaza al presunto objetivo principal.
Los agentes del Grupo de Atracos conocieron la identidad de los otros dos agresores y, tras realizar un dispositivo de búsqueda, los detuvieron detenerlos también como presuntos autores de un delito de detención ilegal, lesiones y amenazas.

