
PALMA, 14 (EUROPA PRESS)
MÉS per Palma ha acusado al PP de «esconder el sinhogarimos» y ha presentado 13 medidas, que defenderá en el próximo pleno del Ayuntamiento, para reclamar un «cambio radical» en la política municipal.
El candidato de los ecosoberanistas a la alcaldía, David Pujol, ha advertido que «el sinhogarismo no desaparece expulsando a personas de un edificio, quitándolas del padrón o impidiendo que duerman en determinados espacios».
«El PP quiere hacer invisible la pobreza, nosotros queremos combatir las causas que la provocan», ha contrapuesto.
La propuesta de MÉS, ha informado el partido en un comunicado, pasa por la creación de una Estrategia Municipal para la Prevención y Erradicación del Sinhogarismo con «presupuesto, calendario y objetivos medibles» y que incorpore los resultados del recuento que elaborarán la Universitat de les Illes Balears (UIB) y EAPN a finales de este mes de septiembre.
El regidor Miquel Àngel Contreras ha explicado que la propuesta incluye «más recursos de acogida, espacios de higiene con duchas y lavanderías, lugares seguros para guardar pertenencias, refugios climáticos accesibles las 24 horas y una mesa permanente de sinhogarismo». «Necesitamos recursos concretos para problemas concretos», ha expuesto.
Contreras ha recordado que la Cruz Roja atendió en 2025 a 1.125 personas en situación de sinhogarismo permanente, un 20% más que el año anterior, y 2.690 personas necesitaron algún tipo de atención.
«Cada vez tenemos más personas sin hogar y una vivienda más inaccesible. El sinhogarismo es también la expresión más extrema de la emergencia habitacional de Palma», ha afirmado.
El regidor también ha recordado que Cort censó en 226 los residentes de la antigua prisión, de los cuales ahora hay muchos que «duermen en la playa, cerca de GESA o en el bosque de Bellver». Los ecosoberanistas han pedido frenar el desalojo de Son Bordoy, que afectará a unas 180 personas, hasta que dispongan de una alternativa habitacional.
MÉS per Palma también ha acusado al Ayuntamiento de haber dado de baja a 230 personas sin hogar del padrón, «llegando a pedir a la Cruz Roja información sobre personas con las que hacía seis meses que no mantenía contacto».
«No podemos aceptar una ciudad que borra del padrón a quien ya ha sido expulsado de la vivienda. Esto no es gestionar la pobreza, es castigarla», ha zanjado Pujol.

