
PALMA, 9 (EUROPA PRESS)
El Teléfono de la Esperanza de Baleares ha atendido 2.503 llamadas en el primer semestre de este año, casi un 50 por ciento mas que en el mismo periodo del año pasado, lo que supone una media diaria de 14 solicitudes de ayuda.
El portavoz de la entidad, Lino Salas, ha explicado este miércoles en rueda de prensa que, en concreto, el perfil mayoritario de las personas que llaman a la entidad son mujeres adultas casadas, separadas, divorciadas o viudas, de 45 a 60 años.
En concreto, la mayoría de las llamadas han sido con motivo de autolesiones, crisis existenciales o trastornos en la alimentación, aunque también por maltrato de género, duelo o problemas sociales como la inmigración, vivienda o pobreza severa.
Durante el primer semestre se han atendido a 14 personas por autolesiones no suicidas –el doble que en el mismo periodo del año pasado–. Salas ha señalado que la gente se lesiona «para cortar la ansiedad».
Respecto a las personas que han sufrido una crisis existencial, «hay gente que tiene trabajo, vivienda, puede comer» pero sufre un vacío que se debe intervenir para «no caer en incitaciones suicidas». Mientras, los trastornos de la alimentación, según ha detallado, se originan ante los casos de bullying o ciberbullying que sufren las víctimas.
La entidad ha atendido a 32 mujeres que han llamado por violencia machista, aunque también ha destacado que ha habido hombres que se han puesto en contacto con el Teléfono de la Esperanza por sentirse culpables del clima de rechazo generado en el ámbito familiar.
En total, se han atendido a 66 personas que han pedido ayuda por temática suicida –en el mismo periodo del año pasado fueron 47–. Según Salas, esto se debe a que el servicio cada vez llega a más personas.
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