
PALMA, 23 (EUROPA PRESS)
Los socorristas de Calvià han reclamado mejoras laborales a través de la instalación de diversas pancartas en las playas ante la imposibilidad de realizar la huelga convocada debido a los elevados servicios mínimos impuestos.
El secretario general de la Unión de Socorristas de Calvià, Ariel Gaunas, ha lamentado en declaraciones a Europa Press las dificultades puestas por el Ayuntamiento para poder ejercer su legítimo derecho a la huelga.
Los servicios mínimos del 100% impuestos por la administración municipal, ha explicado, han obligado a trabajar a todos los miembros de la plantilla –que cuenta con 39 personas– que estaban llamados a la movilización.
No obstante, y con la intención de visibilizar sus reivindicaciones, los socorristas han colgado pancartas en diferentes zonas de las playas de Calvià.
En ellas se pueden leer mensajes como ‘Trabajar con dignidad no es un lujo’, ‘Basta de precarizar al socorrismo en Calvià’, ‘No pedimos privilegios, exigimos derechos’, ‘Ayuntamiento y empresa, la seguridad no se negocia’ o ‘SOS socorristas en huelga, nos están ahogando’.
Otras estaban escritas en alemán con el objetivo de que los turistas pudieran entenderlas. Una de ellas decía ‘Los socorristas de Baleares están en huelga’.
Gauna ha criticado «la falta de madurez democrática» del equipo de gobierno municipal, que el miércoles se ausentó de la reunión convocada en el Tribunal de Arbitraje y Mediación (Tamib) y no ha contactado con ellos desde entonces.
LAS REIVINDICACIONES DE LOS SOCORRISTAS
La Unión de Socorristas de Calvià, en los últimos días, han denunciado públicamente algunas deficiencias del servicio, como el hecho de que haya torres de vigilancia presenten «un deterioro que impide el desarrollo normal» de su actividad profesional o la insuficiente extensión del servicio, tanto a lo largo del año como en cada una de las jornadas.
También han criticado el «completamente precario e insuficiente» servicio de accesibilidad al baño para personas con movilidad reducida, presente en cuatro de las once playas del municipio; los fallos en las comunicaciones, lo que les obliga a activar los mecanismos de emergencias desde sus teléfonos móviles; o los «errores sistemáticos» en el pago de las retribuciones de los trabajadores.

