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Mallorca cree que «no se dan las circunstancias» para derivar a los menores migrantes de Ceuta y pide su devolución

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El presidente del IMAS admite que la estancia de los adolescentes en el espacio de Son Tous, que ampliarán en breve, se está cronificando

PALMA, 23 (EUROPA PRESS)

El conseller de Bienestar Social del Consell de Mallorca y presidente del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), Guillermo Sánchez, ha considerado que «no se dan las circunstancias» para derivar a los menores migrantes llegados a Ceuta y ha pedido que sean devueltos con sus familias.

Sánchez ha expresado su preocupación por el elevado número de menores extranjeros no acompañados que cruzaron la frontera de la ciudad autónoma, una cifra que dependiendo de la fuente oscila aproximadamente entre los 2.000 y los 5.000, y el impacto que tendrá sobre el sistema de acogida ceutí.

«Si nosotros atendemos a 448 menores migrantes con una población de un millón de habitantes y ya estamos en una situación compleja, no me quiero imaginar lo que se está viviendo en Ceuta, que tiene unos 80.000 habitantes», ha dicho en una entrevista con Europa Press.

Para el presidente del IMAS, la magnitud del problema es tal que es imprescindible que el Estado «solicite la repatriación de estos menores con sus familias de origen».

«Yo no sé exactamente qué es lo que ocurrió, pero hubo un llamamiento de que las fronteras estaban abiertas. Y entiendo que hubo padres que pensaran que era una oportunidad para que su hijo tuviera un porvenir. Por lo tanto, estoy convencido de que la inmensa mayoría tienen una familia protectora», ha sostenido.

El conseller insular, apoyándose en la ley de extranjería, ha instado al Gobierno a solicitar a los países de origen los perceptivos informes sobre las circunstancias familiares de cada menor para valorar si pueden ser repatriados.

«¿Podemos estar reteniendo a un menor cuando a lo mejor hay una familia en Guinea, en Marruecos o en Argelia que desconoce dónde está su hijo? ¿Cuántos menores tenemos en el sistema de protección con familias que quieren que vuelvan? Con que solo haya uno ya vale la pena que se cumpla la ley. Pero el Gobierno no está haciendo los deberes», ha subrayado.

«NO PUEDEN SER TRATADOS COMO UNA CARGA»

Esa posibilidad, a su parecer, hace que «no se den las circunstancias» para que el Gobierno derive menores migrantes a otras comunidades autónomas. Es algo que, sin dejar de lado la vía de la reagrupación familiar, incluso han reclamado los presidentes ‘populares’ de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y Melilla, Juan José Imbroda.

Aunque siempre se ha posicionado en contra de este mecanismo, Sánchez ha dicho entender la postura de sus compañeros de partido y ha reivindicado el principio de solidaridad entre regiones consagrado en la Constitución.

En cualquier caso, ha confiado en que la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, cumpla con el «compromiso» que adquirió durante su visita a Mallorca para conocer de primera mano la situación de saturación del sistema de protección de menores.

«Dijo que no habría más derivaciones de menores hacia Baleares, porque entendió que éramos la primera entrada de la frontera sur de Europa y que no tendría ningún sentido», ha recordado.

A ello, a su parecer, se le suma el hecho de que el sistema de traslados puede llegar a ser perjudicial para los propios adolescentes. De los cuatro menores que han sido derivados de Canarias a Baleares, ha detallado, tres estaban muy cerca de cumplir la mayoría de edad.

«En pocos meses salieron del sistema de protección y se vieron en una isla completamente diferente. No se puede tratar a un menor como si fuera una carga. Se hicieron mal las derivaciones a Baleares, con lo cual seguramente muchas a la Península también se hicieron mal», ha argumentado.

Aunque la situación que vive el sistema de protección de menores de Mallorca nada tiene que ver con la de Ceuta, ha puntualizado, eso no significa que el IMAS no lleve mucho tiempo encontrando dificultades para brindarle a estos chicos una atención óptima.

En la actualidad, el Consell de Mallorca tutela a 448 menores extranjeros no acompañados, que representan a dos de cada tres niños y adolescentes que están bajo el amparo de la institución insular.

Todos, salvo dos que están acogidos por una familia, están dentro de un sistema residencial que por normativa debería tener unas 40 plazas específicas para migrantes. La mayoría, por lo tanto, se han habilitado «de urgencia» a medida que han ido llegado a las costas del archipiélago.

Esta situación de saturación en los centros ha llevado a los responsables políticos del IMAS a advertir en reiteradas ocasiones de la posibilidad de que la atención tuviera que pasar a ser «básicamente asistencial».

Pese a ello, Sánchez ha garantizado que «no hay un solo menor que no esté recibiendo una atención adecuada a lo que marca la normativa». «Pero obviamente nuestros servicios podrían ser mucho más productivos si cesará la llegada de menores», ha concedido.

LA ATENCIÓN EN SON TOUS SE CRONIFICA

El sistema, ha alertado, se tensiona especialmente cuando en las pateras viajan muchos chicos que todavía no han cumplido la mayoría de edad. «Hemos tenido fines de semana en los que han llegado 37. Solo en julio fueron 51. Tenemos que ir habilitando capacidades para las que no estamos preparados», ha apuntado.

En ese contexto se abrió el espacio de primera acogida de Son Tous, parte de un antiguo cuartel militar y apenas separado por una verja del único Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) que hay en Baleares.

A principios de año llegaron los primeros menores migrantes a las instalaciones, que contaban con una capacidad máxima de 16 personas y que no tardaron en quedarse pequeñas. En la actualidad son 26 los chicos que allí viven y el IMAS ya ha iniciado los trámites para habilitar 15 plazas más en una parte del edificio que hasta ahora no estaba siendo utilizada.

El problema, ha reconocido Sánchez, es que lo que inicialmente estaba pensado como un espacio de transición, en el que los menores pudieran estar hasta obtener una plaza en un centro ordinario, se ha convertido en su hogar durante meses.

«Como tenemos sobresaturados el resto de servicios residenciales hay una imposibilidad material de derivarles a otros centros, con lo cual pasan más tiempo en Son Tous del que deberían», ha explicado.

El tema se agrava si, como es cada vez más habitual, los menores migrantes llegan teniendo entre 16 y 17 años, muy cerca de la mayoría de edad y por lo tanto con escaso recorrido en el sistema de protección. Algunos de ellos, ha admitido, han cumplido los 18 sin haber conocido otro espacio que no fuese el del antiguo cuartel.

«NI UN SOLO DURO, NI UN SOLO MEDIO»

El presidente del IMAS no ve una pronta solución a esta cuestión y ha advertido que, a no ser que las cosas cambien mucho, los menores migrantes que arriben a Mallorca en patera seguirán siendo derivados a Son Tous.

«Me gustaría poder decir que los recursos son ilimitados, que disponemos de todos los centros que queremos y que la atención puede escalar hasta el infinito, pero la realidad es otra», ha incidido.

Pese a que lo ha buscado, el Consell de Mallorca no ha sido capaz de encontrar espacios donde habilitar nuevos centros de atención de menores, una dificultad que se suma a la de encontrar profesionales cualificados que trabajen en ellos.

Sánchez ha lamentado que el Estado no se esté implicando lo suficiente en la resolución de esta situación. «No hemos recibido ni un duro para la atención de los menores extranjeros no acompañados. Y a nivel de infraestructura, ni un solo medio», ha recriminado.