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Baleares

Rafel Jordà, CEO de Open Cosmos: «No podía concebir que en Baleares no tuviéramos satélites en el espacio»

Entrevistamos al CEO y fundador de Open Cosmos un mes después del lanzamiento del Posidònia, el primer satélite financiado con fondos de las Islas

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Imagen del lanzamiento del satélite Posidònia el pasado mes de julio. Foto: Open Cosmos
por Enrique Fueris / Palma10 agosto 202610 agosto 2026Tiempo de lectura 9 minutos

Rafel Jordà acaba de poner en órbita su decimosexto satélite. Este joven mallorquín que no alcanza ni los 40 años de edad ha vivido ya 16 lanzamientos, el último el del Posidònia, el pasado mes de julio. El primer satélite que puede ser considerado propiamente de Baleares, con financiación del Govern articulada a través de los fondos europeos Next Generation. Su misión será recoger imágenes de las Islas para monitorizar los efectos del cambio climático, aunque la información que recabe dispone de muchas otras aplicaciones interesantes para las necesidades del territorio balear, como el estudio y gestión de los flujos turísticos, sin ir más lejos. Se trata de un proyecto, además, llamado a abrir brecha como foco de inversión en I+D en las Islas. No en vano, el deseo de Jordà es que sirva de acicate para impulsar el Archipiélago hacia el fortalecimiento tecnológico y la diversificación económica.

¿Qué hace falta para poner un satélite en órbita?

El principal elemento son las personas. Hacen falta personas que sean capaces de idear las tecnologías, desarrollarlas y ponerlas a prueba. También hace falta entender las necesidades de los usuarios, qué tipo de datos hacen falta para resolver qué, qué tipos de sistema de conectividad… Y volcar todo el proyecto hacia estas necesidades. Y después, pues lo típico de cualquier proyecto: financiación, buena gestión y una actitud de esfuerzo.

¿Qué misión tendrá el Posidònia?

Es un satélite de observación de tierra; lo que hace es sacar fotografías con diferentes tipos de cámaras que extraen información píxel a píxel de lo que pasa en tierra. A partir de estas medidas podremos entender mejor los efectos del cambio climático, ver la erosión del litoral, monitorizar el riesgo de incendios, comprobar el impacto territorial en época de DANAS… 

¿Por qué el nombre de Posidònia?

El nombre lo eligieron niños de Baleares. Fue el más votado entre los alumnos, simplemente. Y con mucha diferencia. Además, nos pareció un nombre fantástico. 

¿Quiénes son sus clientes?

El Govern Balear, grandes empresas que quieren datos para la gestión de infraestructuras o de los recursos naturales… En el caso del Posidònia, se trata de un proyecto en el que la financiación es bastante singular, porque hay fondos europeos vehiculados a través del Govern y después una aportación de capital nuestro que hemos invertido de cerca de un millón de euros. Y lo invertimos porque yo no podía concebir que en otros lugares del mundo empezaran a tener estas herramientas y aquí no la tuviéramos, que no tuviéramos satélites en el espacio. El presupuesto total pasa de los 4 millones de euros.

Rafel Jordà, CEO de Open Cosmos. Foto: Open Cosmos

¿Cuál es su longevidad?

Lo lanzamos a unos 590 kilómetros, lo cual significa que decaerá a lo largo de los siguientes tres o cuatro años de forma natural. El satélite no deja residuos espaciales, sino que se consume completamente en el proceso de reentrada en la atmósfera. Como si fuera una estrella fugaz.

¿Tiene este proyecto el potencial para abrir brecha en Baleares y potenciar las actividades de I+D?

Tiene que ser así, tiene que abrir brecha. La presidenta de Baleares, Marga Prohens, ya dijo que era un proyecto insignia y tractor del ecosistema tecnológico e innovador de Baleares. Los casos de uso son esenciales hoy día para territorios insulares como el nuestro. Creo que tenemos una gran oportunidad para que Baleares lidere la monitorización del Mar Mediterráneo. De aquí que el nombre haya sido tan acertado. Controlar vertidos, llegadas de pateras… Cualquier cosa que podamos ver desde allí arriba. Posidònia es un primer grano de arena hacia esto, pero ahora lo hemos de acompañar con más tecnología y más capacidades. El potencial para hacer cosas con tecnología desarrollada en Baleares es brutal, lo hemos de aprovechar para que este proyecto sea una punta de lanza de este crecimiento industrial y tecnológico.

Además, deberá ayudar a afinar el debate sobre el cambio climático y los flujos turísticos.

Efectivamente. Si medimos las cosas y vemos qué genera qué, podemos actuar y podemos resolver el problema. Destilar las responsabilidades reales y cómo podemos entre todos usar esta información para hacer lo mejor para nuestras islas es importantísimo. Nos hemos encontrado una comunidad hotelera 100% proactiva que apuesta por medir las cosas con datos rigurosos. Ellos son los primeros interesados en cuidar lo que tenemos y en fomentar una toma de decisiones basada en medidas reales. Si tomas decisiones que no van a la raíz del problema, a la causa, no resuelves ese problema. Hay discursos que, aunque no malintencionados, pueden basarse en lecturas equivocadas.

¿Qué capacidad de resolución tienen las cámaras del Posidònia? ¿Pueden identificar a gente por la calle?

Estas imágenes no tienen suficiente resolución para identificar persona a persona, pero sí que puedes identificar cuántos coches hay en determinados puntos, qué volumen de carga hay en un área u otra. Este satélite tomará una imagen al día, si queremos tener una visión global más fiel debemos crear una red. Y aquí es donde si Baleares aporta una partida de satélites más, podemos hacerlos trabajar conjuntamente con lo que se conoce como Open Constellation, que es una red que gestionamos desde Open Cosmos donde diferentes países y empresas aportan sus propios satélites a fin de que todos tengan más datos con más frecuencia. Eso sería un éxito rotundo, pero con una inversión mínima podríamos maximizar los resultados.

La primera fotografía tomada por el Posidònia, de Cala Galdana, en Menorca. Foto: Open Cosmos

¿Qué posición ocupa Open Cosmos en la industria tecnológica espacial a nivel de su entorno europeo?

A nivel europeo somos la primera empresa de desarrollo. En Europa hay cuatro o cinco empresas así y nosotros somos la empresa líder emergente en este ámbito, tanto en observación de tierra como en telecomunicaciones.

¿Cuántos satélites tiene Open Cosmos en órbita?

Hemos lanzado muchos. Tenemos un total de 16 en órbita. Este año hemos incrementado la producción satelital una barbaridad, porque ganamos espectro de telecomunicaciones y ahora estamos produciendo prácticamente uno cada dos días, un ritmo frenético. Satélites de observación de tierra –del tipo Posidònia– tenemos 52 en proceso de entrega. Y de telecomunicaciones –te hablo de memoria– un número parecido. Este año nos iremos a cerca de los 100 satélites.

¿Y cuántos hay en total en el espacio ahora?

La verdad es que se van lanzando cada vez más. Open Cosmos es una de las empresas con perspectivas de lanzamientos con números más elevados en Europa. Pero hay marcas americanas como Space X –de Elon Musk– que están lanzando miles. Si no recuerdo mal, hace una década –cuando empezada la carrera espacial más comercial– había unos 2.000 o 3.000 satélites. Ahora estos números se han multiplicado por 10 o por 12.

¿Quién regula el espacio?

El espacio no es de ningún país, sino que es de todos. Todo lo que está por encima de la línea de Kármán [el límite convencional que marca el inicio del espacio exterior], que son 100 kilómetros, nos pertenece a todos. Lo que sí se tiene que hacer es gestionar el espectro electromagnético que se utiliza en el espacio. Porque los satélites ocupan un espacio, pero después decaen o se ponen en órbita segura, pero lo que limita el uso del espacio son las interferencias que hay a nivel de radiofrecuencia. Hay un organismo como la ITU (International Telecommunication Union) que regula las licencias para poder emitir señales electromagnéticas por temas de telecomunicaciones. Tiene la sede en Ginebra, Suiza. Ellos deciden quién tiene las licencias. Y después, cada país ha de tener su registro de los satélites que se operan o lanzan desde su territorio.

¿Cómo está siendo la expansión de Open Cosmos?

La empresa ha crecido muchísimo. Ya somos más de 400 personas y tenemos cuatro fábricas por toda Europa. Hemos comprado una empresa argentina, hemos abierto filiales en Japón y en Emiratos Árabes Unidos… Estamos empezando a crecer fuera de Europa. Hace aproximadamente cinco años que estamos en beneficios, por lo que llevamos una senda de crecimiento a nivel financiero sostenible. Hemos estructurado la empresa en tres divisiones: la división de infraestructura satelital, que es la que diseña, fabrica y opera satélites; la división de datos e inteligencia artificial, que es la que procesa los datos que proceden de estos satélites y los transforma en información -como índice de producción agrícola o índice de probabilidad de incendios- y una tercera división que es la de telecomunicaciones. Nos dieron una licencia global que tienen prioridad por encima de Space X y de Amazon para lanzar una constelación europea de satélites con banda Ka, que son gigabytes de datos por segundo en el terminal, es decir, un ancho de banda muy elevado.

El lanzamiento del Posidònia desde California el pasado 7 de julio. Foto: Open Cosmos

¿Qué beneficios económicos y empresariales ves a largo plazo para Baleares?

Creo que es claramente uno de estos tipos de proyectos que estimulan el cambio de modelo económico que necesitamos en nuestras islas. En Baleares tenemos la renta per cápita que tenemos fundamentalmente por el turismo, pero hay más capacidades empresariales por desarrollar. No se trata de sustituir, sino de hacer crecer cada uno de estos diferentes ámbitos para construir un modelo económico más diverso, más robusto, más resiliente y resistente a cualquier factor externo que podamos sufrir. Queremos que el sector de la innovación y la tecnología tengan un gran crecimiento y eso suponga un crecimiento también para la economía de toda Baleares

¿Cómo vivió el lanzamiento del Posidònia?

Fue muy emocionante. Yo me emociono siempre con los lanzamientos aunque haya vivido ya 16.  

Etiquetado:
  • Ciencia Baleares
  • Open Cosmos
  • Tecnología satelital

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