Baleares

El carrusel de audiencias de verano del Rey con las autoridades de Baleares

Felipe VI recibe en la Almudaina a Marga Prohens, Gabriel Le Senne, Llorenç Galmés y Jaime Martínez para departir con ellos sobre diversos temas de la actualidad balear

El Rey Felipe VI y la presidenta del Govern, Marga Prohens, posan ante las cámaras antes de la tradicional audiencia de verano que el monarca ofrece a las autoridades de Baleares, este viernes en el Palacio Real de la La Almudaina de Palma. Foto: J.Fernández/Europa Press

Antes de entrar en materia con la Copa del Rey Mapfre y el tradicional despacho con el presidente del Gobierno, Felipe VI ha cumplido este viernes con otra de las citas fijas de su agenda estival en Mallorca: las audiencias institucionales con las principales autoridades de Baleares. Una ronda de encuentros celebrada en el Palacio de la Almudaina que sirve cada verano para tomar el pulso a la actualidad política, económica y social del archipiélago y que, una vez más, ha dejado sobre la mesa algunos de los asuntos que más preocupan a las instituciones de las islas.

La jornada arrancó a las 10.00 horas con la recepción a la presidenta del Govern, Marga Prohens, y continuó, por este orden, con el presidente del Parlament, Gabriel Le Senne; el alcalde de Palma, Jaime Martínez, y el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés. Aunque cada reunión transcurrió en privado, todos los responsables institucionales comparecieron posteriormente ante los medios para desvelar los principales asuntos abordados con el monarca.

Prohens y el debate sobre el modelo turístico

La primera en reunirse con Felipe VI fue Marga Prohens, quien aprovechó la audiencia para trasladarle las principales preocupaciones del archipiélago, con especial protagonismo para el debate sobre el modelo turístico. Tras el encuentro, la presidenta aseguró comprender el malestar de una parte de la ciudadanía por la saturación turística, aunque atribuyó el crecimiento «desbocado» del sector a las dos últimas legislaturas del anterior Govern de izquierdas.

El Rey acompaña a su despacho a Marga Prohens, presidenta del Govern.

Según defendió, Baleares incorporó unas 115.000 plazas turísticas en ocho años, una cifra que calificó de «inasumible» para un territorio como el balear. En ese contexto, expuso al Rey las medidas impulsadas por su Ejecutivo para contener la presión turística, entre ellas la reducción del cupo de cruceristas, la lucha contra la oferta ilegal de apartamentos turísticos o el respaldo a la limitación de vehículos en Ibiza y Formentera, pese al recurso presentado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Prohens también cargó contra el PSOE por, a su juicio, impulsar ampliaciones aeroportuarias que favorecen la llegada de más visitantes mientras critica la actual gestión del turismo.

Le Senne y la ‘ley de nietos’

La segunda audiencia correspondió al presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne. El dirigente aprovechó el encuentro para dar la bienvenida al Rey a Mallorca y agradecer el impacto que la presencia estival de la Familia Real tiene para la proyección internacional de la isla. La conversación comenzó abordando los incendios que afectan a distintos puntos de la Península y continuó con cuestiones como el crecimiento demográfico y la situación del turismo en Baleares.

El Rey posando con el presidente del Parlamento, Gabriel Le Senne. Foto: Europa Press

Le Senne también trasladó al monarca su preocupación por la aplicación de la denominada «ley de nietos», al considerar que una de las instrucciones dictadas para desarrollar la norma podría haber ampliado su alcance de forma excesiva. Aunque reconoció que la inmigración irregular fue otro de los asuntos presentes en la conversación, evitó profundizar en este punto al recordar que acudía al encuentro en calidad de presidente del Parlament y no como líder de Vox en Baleares.

Jaime Martínez y la crisis de la vivienda

La tercera cita de la mañana llevó hasta la Almudaina al alcalde de Palma, Jaime Martínez, quien quiso aprovechar la ocasión para invitar personalmente a Felipe VI a los actos del 800 aniversario de la conquista de Mallorca por Jaume I, que se celebrarán en 2029. El primer edil recordó que el Rey ostenta también el título de Rey de Mallorca y consideró natural hacerle partícipe de una conmemoración cuya preparación ya ha comenzado.

El Rey y el alcalde de Palma, Jaime Martínez.

Más allá de esa invitación, Martínez presentó al monarca algunos de los principales proyectos que impulsa el Ayuntamiento de Palma. La conversación giró en torno a la crisis de la vivienda, el modelo turístico y, especialmente, el fuerte crecimiento demográfico que experimenta la capital balear, una realidad que, según explicó, obliga a planificar la ciudad con una perspectiva de medio y largo plazo. El alcalde destacó además la mejora de las reservas hídricas respecto al año anterior.

Galmés y la limitación de entrada de vehículo

La ronda institucional concluyó con el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, quien centró buena parte de su encuentro en una de las medidas estrella de la institución insular: la futura limitación de la entrada de vehículos en Mallorca. Galmés anunció al Rey que la normativa, actualmente en tramitación parlamentaria, entrará en vigor el próximo verano y la definió como la principal medida de contención impulsada durante la legislatura.

El presidente del Consell también abordó la dificultad de acceso a la vivienda, la cesión de terrenos para construir vivienda pública y la creciente llegada de migrantes a las costas mallorquinas, una situación que calificó de «insostenible» y para la que volvió a reclamar la intervención de Frontex.

Felipe VI saludando al presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés.

La conversación incluyó además un amplio apartado dedicado al patrimonio cultural de la isla. Galmés invitó a Felipe VI a visitar la carta portulana del siglo XV adquirida recientemente por el Consell y expuesta en el Museu de Mallorca, le informó sobre la recuperación del pecio romano hallado en Ses Fontanelles y le trasladó una última invitación: asistir al concierto que el cantante Jaume Anglada ofrecerá el próximo 7 de noviembre en el Teatre Principal de Palma, en lo que supondrá su regreso a los escenarios tras el accidente sufrido el pasado año.

Con estas cuatro audiencias, Felipe VI mantiene una tradición institucional que cada verano convierte el Palacio de la Almudaina en punto de encuentro entre la Corona y las principales instituciones baleares, en un momento especialmente marcado por debates como la vivienda, la presión turística, el crecimiento demográfico o la gestión migratoria en las islas.

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