A menos de dos semanas para el estreno de la nueva ruta Palma-Montreal, las perspectivas de Air Canada no pueden ser más optimistas. El ritmo de reservas está yendo mejor lo esperado, tanto en un sentido como en el otro, y la compañía está incluso abierta a ampliar frecuencias y periodos de actividad si se confirma la buena marcha prevista para esta temporada.
La conexión arranca el próximo miércoles 17 con un vuelo que saldrá de Montreal y llegará a Palma el 18. Desde entonces, la operativa continuará con tres vuelos semanales de poco más de ocho horas de duración hasta el 24 de octubre. “El primer avión va a llegar lleno y la ocupación del primer vuelo en sentido inverso es también muy alta”. Es decir, que la demanda mallorquina está respondiendo bien, asegura la responsable de ventas de la compañía en España, Xisca Jiménez.
La ruta con Palma se enmarca en un plan de expansión de la aerolínea en Europa que integra la apertura de media docena de conexiones este mismo verano. Azores, Catania, Nantes, Budapest y Berlín contarán también con conexiones directas a Canadá. La ruta de Palma, con todo, es la que está exhibiendo un mejor funcionamiento de la demanda, seguida de cerca por Budapest.
La aerolínea se vio obligada a cambiar su planificación al constatar que gran parte de los viajeros canadienses tenían motivaciones especiales: la avalancha de cicloturistas que deseaban viajar a Mallorca con sus propias bicicletas llevó a la compañía a recurrir a aviones de mayor capacidad de carga en sus bodegas para adaptarse. Paralelamente, y al tratarse de aviones con más capacidad de carga también para pasajeros, las frecuencias se redujeron de cuatro a tres frecuencias semanales. Así, si bien en un principio la ruta debía ser operada por un Airbus A321 (XLR) de pasillo único, finalmente se hará con Boeing 787 Dreamliner, con asientos para 260 pasajeros y doble pasillo.
Por otra parte, el hecho de que la demanda mallorquina sea mayor de lo esperado es interpretado como un muy buen síntoma. “Todas las rutas se plantean pensando en el funcionamiento en ambas direcciones, aunque obviamente la mayor atención aquí se centraba en los vuelos de Canadá hacia Mallorca”. No obstante, «el porcentaje de ventas de los clientes de Baleares está siendo mayor de lo que se pensaba en un primer momento”. Este buen comportamiento está generando muchas sinergias en el sector y turoperadores como TUI ya ofertan circuitos semanales al país norteamericano.
El hecho de que Mallorca no ande precisamente sobrada de conexiones intercontinentales está siendo un factor muy a tener en cuenta en esta buena acogida. Que una de esas pocas alternativas sea Nueva York, paradójicamente, también está jugando en favor de Canadá. El efecto Trump está provocando una drástica caída de las visitas turísticas a EE.UU. a nivel mundial, y Mallorca no es ajena a ese fenómeno. Canadá se está beneficiando como destino al ser percibido como una alternativa amable, estable y segura. “Es algo que estamos viendo desde el año pasado. También en el caso del tráfico aéreo de estudiantes”. Por otro lado, con el conflicto bélico de Oriente Próximo, las miras de los viajeros europeos están virando hacia el hemisferio occidental, otro factor de peso en el auge del turismo hacia Canadá.
La posibilidad de ampliar a cuatro o cinco las frecuencias semanales está encima de la mesa, asegura Jiménez, así como la de ampliar el periodo de actividad. De cara al año que viene, “podríamos empezar a operar antes y prolongar la actividad más allá del 24 de octubre, es una posibilidad de crecimiento totalmente factible”. Según remarca, “Air Canada es una aerolínea muy flexible y nos regimos por los resultados”.
Los vuelos de Palma saldrán los lunes, jueves y sábados, mientras que los de Montreal saldrán los miércoles, viernes y domingos. Los pasajeros que viajen desde Palma podrán beneficiarse además de conexiones fluidas hacia otras ciudades canadienses como Toronto o Vancouver y destinos de EE.UU., México o Colombia como San Francisco, Los Ángeles, Cancún o Bogotá.

