El calendario comercial de 2027 sigue negociándose en Baleares y las empresas han decidido ceder en uno de los puntos que separaban a patronal y sindicatos. La apertura prevista para el domingo 26 de diciembre desaparecerá de la propuesta empresarial y será sustituida por otra el 12 de diciembre, a petición de las organizaciones sindicales.
El cambio puede parecer menor sobre el papel —se trata de intercambiar una jornada de apertura por otra—, pero tiene una lectura relevante para un sector acostumbrado a negociar cada año el equilibrio entre actividad comercial, organización de las plantillas y demanda de los consumidores.
La propuesta inicial había sido acordada por las organizaciones empresariales a finales de julio. Ahora, AFEDECO, PIMECO, ASCOME, PIME Menorca y PIMEEF, integradas en la Confederación Balear de Comercio, junto con ASODIB, ACAIB y ANGED, han optado por modificar una de las fechas para acercar posiciones con los sindicatos. El resto del calendario permanece intacto: 3 y 17 de enero; 1 y 25 de marzo; 2 de mayo; 1 y 28 de noviembre; 6 y 19 de diciembre. Los empresarios consideran sustituibles el 17 de enero y el 1 de marzo.
La elección de las fechas tampoco es irrelevante. El 26 de diciembre, festivo de Navidad, queda fuera del calendario propuesto, mientras que el 12 de diciembre se incorpora a una de las fases más intensas de la campaña navideña. Para los comercios, trasladar una apertura desde después de Navidad hacia las semanas previas supone concentrar actividad en un periodo en el que las ventas adquieren un peso especialmente relevante.
La cuestión de fondo es cómo repartir las jornadas de apertura autorizadas a lo largo del año y, especialmente, cómo encajarlas con las necesidades de las empresas y de sus trabajadores. El calendario comercial se convierte así cada ejercicio en un pequeño pulso entre competitividad, consumo y condiciones laborales.
Con el cambio de fecha, la representación empresarial pretende facilitar un acuerdo con los sindicatos y evitar que la negociación se enquiste por una diferencia concreta. La nueva posición será trasladada ahora a las organizaciones sindicales y a los órganos competentes, que deberán cerrar el calendario definitivo de domingos y festivos de apertura comercial para 2027.
Más que un cambio de dos domingos en el calendario, el movimiento refleja una estrategia pragmática: ceder en una fecha para intentar conservar el resto de la propuesta y cerrar cuanto antes las reglas que marcarán la actividad comercial del próximo año.

