La temporada de pesca del raor se reabre este martes, 1 de septiembre, después de cinco meses de veda y con una población plenamente recuperada. En Mallorca, los ejemplares analizados por el Govern han pasado de pesar una media de 26 gramos en 1999 a 70 gramos en 2025, prácticamente el triple.
La campaña permanecerá abierta hasta el 31 de marzo de 2027 y comenzará de forma simultánea en todo el litoral de Baleares, incluidas las reservas marinas. La única excepción será la Zona de Alta Protección de las Malgrats, donde la pesca del raor no podrá iniciarse hasta el 1 de octubre.
La evolución de esta especie se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de los resultados que puede ofrecer una gestión pesquera sostenida en el tiempo y basada en criterios científicos. El seguimiento realizado durante más de tres décadas ha permitido comprobar el impacto de las medidas adoptadas y ajustar la presión pesquera a la evolución de la población. “Hoy tenemos ejemplares más grandes y una población recuperada”, ha señalado el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet. El objetivo ahora, ha añadido, es mantener esta situación y garantizar que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de una pesquería profundamente arraigada en Baleares.
De la sobrepesca a la recuperación
El punto de inflexión se produjo a finales de los años noventa. El seguimiento de las poblaciones de raor iniciado por la Dirección General de Pesca en 1994 permitió detectar en 1999 una situación de sobrepesca, reflejada en una reducción progresiva de la talla media de los ejemplares.
La respuesta llegó en 2000 con el establecimiento de una veda por parte del Govern y el Ministerio de Agricultura. Desde entonces, la pesca permanece cerrada entre el 1 de abril y el 31 de agosto, coincidiendo con el periodo de reproducción de la especie. Más de dos décadas después, los indicadores muestran una evolución positiva. Desde la implantación de la veda, la talla media de los raors se ha recuperado progresivamente en todas las Islas y, desde 2013, se mantiene por encima de la registrada en 1994.
El dato más reciente permite dimensionar el cambio. En 2025, la talla media de los ejemplares analizados directamente por el Govern en Mallorca fue de 168 milímetros, frente a los 124 milímetros registrados en 1999. Es un incremento del 35%. La diferencia resulta todavía más significativa cuando se traslada al peso: el peso medio individual pasó de 26 gramos en 1999 a 70 gramos en 2025.
La lógica de la medida es sencilla: evitar la captura durante el periodo reproductivo para favorecer la renovación de la población. Los estudios desarrollados por el Laboratorio de Investigaciones Marinas y Acuicultura (Limia) y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea, CSIC-UIB) han confirmado que la veda ha favorecido tanto la recuperación de la abundancia como el aumento del tamaño medio de los ejemplares.
Los datos actuales sitúan a la población cerca del máximo que puede alcanzar en una zona sometida a actividad pesquera. Las tallas próximas a los 180 milímetros se registran principalmente en áreas donde la pesca está prohibida. La Dirección General de Pesca prevé que los resultados de esta temporada sean similares a los de 2025.
50 raors por persona y día
La reapertura de la pesca llega acompañada de límites claros. El máximo permitido es de 50 raors por persona y día. El Govern también intensificará las inspecciones en las principales zonas de pesca coincidiendo con el inicio de la temporada, con el objetivo de prevenir la pesca ilegal y detectar posibles infracciones.
El incumplimiento de la veda está considerado una infracción grave y puede conllevar una multa mínima de 151 euros por ejemplar, una cantidad que puede aumentar considerablemente en función de las circunstancias. La responsabilidad de los pescadores es, por tanto, una pieza fundamental para mantener la recuperación alcanzada. Como ha señalado Simonet, respetar tanto los límites de captura como los periodos de veda resulta esencial para garantizar la continuidad de esta pesquería.
El raor no es solo una especie recuperada gracias a la gestión pesquera. También ocupa un lugar destacado en la actividad recreativa de Baleares. Desde 2019 se han recogido unas 6.600 declaraciones de capturas en las reservas marinas. Por número de individuos, el raor es la especie más capturada por los pescadores recreativos de embarcación del archipiélago. En términos de peso, representa el 15,7% de la captura anual.

En las reservas marinas, los pescadores están obligados a registrar sus capturas y comunicarlas al Servicio de Recursos Marinos del Govern, preferentemente mediante la aplicación móvil ‘Diari de Pesca’. En las reservas marinas estatales, el registro se realiza a través de ‘PescaREC’, la aplicación del Ministerio.
La evolución del raor ofrece una conclusión clara: una actividad tradicional puede mantenerse cuando la presión sobre el recurso se acompaña de límites, periodos de descanso y seguimiento científico. En 1999, los datos alertaban de una situación de sobrepesca. Más de 25 años después, la talla y el peso de los ejemplares reflejan una recuperación sustancial.
Ahora el desafío es diferente. La cuestión ya no es cómo recuperar una población deteriorada, sino cómo mantenerla cuando los resultados son favorables y la presión sobre el recurso continúa. La reapertura de la pesca este 1 de septiembre vuelve a poner en marcha una actividad con un fuerte componente social y cultural en Baleares. Pero también pone a prueba el modelo que ha permitido recuperar la especie: límites de captura, una veda estacional y un seguimiento científico continuado.

