El pasado sábado 26 de abril por la noche, durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca celebrada en el hotel Washington Hilton de Washington D.C., se produjo un tiroteo en la zona de acceso al recinto, aproximadamente una hora después del inicio del evento. El incidente ocurrió mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistía a la cena junto a la primera dama y miembros de su administración. Según las informaciones disponibles, Cole Allen de 31 años, presuntamente procedente de California, intentó aproximarse al perímetro de seguridad con varias armas, lo que desencadenó al menos cinco disparos. El sospechoso fue reducido, detenido y permanece bajo custodia, mientras las autoridades investigan si actuó en solitario. El presidente fue evacuado sin resultar herido.
Los disparos se escucharon desde el interior del salón donde se encontraban periodistas, políticos e invitados, coincidiendo con el momento en que se servía el primer plato. El área del incidente, situada en un piso superior al del evento, fue acordonada de inmediato por las fuerzas de seguridad. En el exterior del hotel se desplegó un amplio operativo policial, con presencia de sirenas, vehículos de emergencia y helicópteros sobrevolando la zona, mientras los asistentes eran evacuados o permanecían resguardados siguiendo instrucciones oficiales.
Durante el incidente, un agente del Servicio Secreto resultó alcanzado por un disparo, aunque su chaleco antibalas evitó que sufriera heridas graves. El atacante fue neutralizado en los pasillos del hotel antes de poder acceder a la zona principal del evento. Las autoridades confirmaron posteriormente que el presidente, la primera dama y el resto de altos cargos se encontraban fuera de peligro.
La cena, uno de los eventos más relevantes del calendario político y mediático en Washington, fue inicialmente suspendida tras el tiroteo. Aunque en un primer momento se planteó reanudarla, finalmente se optó por cancelarla por motivos de seguridad. La presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca anunció la decisión a los asistentes, que ya habían comenzado a abandonar el recinto en medio de la confusión.
Antes del incidente, Trump tenía previsto pronunciar un discurso en esta cita, a la que acudía por primera vez como presidente tras años de ausencia. Poco después de ser evacuado, publicó un mensaje en su red social en el que confirmó la detención del atacante y elogió la actuación del Servicio Secreto. Posteriormente compareció desde la Casa Blanca, donde reiteró que el sospechoso había actuado solo según los primeros indicios.
Dos atentados frustrados
Este episodio se suma a otros dos incidentes graves ocurridos durante el ciclo electoral de 2024. El primero tuvo lugar el 13 de julio en Butler, Pensilvania, donde Trump resultó herido leve en la oreja tras varios disparos efectuados por Thomas Matthew Crooks, quien fue abatido en el lugar. El segundo ocurrió el 15 de septiembre en Florida, cuando un hombre armado, Ryan Routh, fue detenido antes de poder ejecutar un ataque cerca de una de sus propiedades.
El hotel Washington Hilton, escenario del tiroteo, tiene además un antecedente histórico relevante: en 1981 fue el lugar de un intento de asesinato contra el entonces presidente Ronald Reagan. Aunque no existe relación entre ambos hechos, la coincidencia ha sido señalada como un elemento contextual. En conjunto, estos episodios han reforzado el debate sobre la seguridad de los líderes políticos en Estados Unidos y el aumento de amenazas en el ámbito público.

