Tras la muerte de Ali Khamenei, su hijo Mojtaba no solo asume el máximo poder político en Irán, sino que también hereda el control de un entramado económico opaco, cuya magnitud exacta sigue siendo objeto de debate. Desde conglomerados estatales en Teherán hasta supuestas inversiones inmobiliarias en Europa, la sombra de su influencia financiera se extiende más allá de las fronteras iraníes.
El ascenso de Mojtaba Khamenei al puesto de Líder Supremo de Irán el pasado 8 de marzo de 2026 marca el fin de una era y el inicio de un período incierto para la economía subterránea del país. Mientras Irán enfrenta sanciones internacionales y tensiones regionales provocadas por Estados Unidos e Israel, los analistas especulan sobre su patrimonio personal, estimado aproximadamente en varios cientos de millones de dólares, aunque no hay cifras verificadas públicamente.
Su padre no podría haberle dejado un panorama peor, pero en realidad quizá su sucesión ya era un acontecimiento catártico para él y para toda una nación. Mojtaba se encuentra en el poder en medio de una guerra, tras una semana de bombardeos hacía los países vecinos y con graves pérdidas militares y civiles que están sacudiendo todo Oriente Medio. Su táctica militar probablemente no será muy diferente a la de su padre, antes de ser atacado ferozmente por el fuego enemigo. El hecho es que Trump no quiere un interlocutor y mucho menos quiere al hijo de Kamenei, hasta el punto de que ya ha declarado que quiere eliminarlo exactamente como hizo con su predecesor.
Lo que despierta interés es, sin duda, comprender quién es Mojtaba y qué intérprete de su tiempo será. Por eso hemos intentado seguir el rastro del dinero para comprender algo más. Lo que ha salido a la luz es que Mojtaba no tiene riquezas exclusivamente dentro del país, sino que, al igual que su padre, tiene muchos contactos en Europa, así como millones que rescatar en juego.
El «Billionaire de Bishops Avenue»: la conexión europea
A diferencia de su padre, cuya imagen pública era de austeridad ascética, Mojtaba Jamenei parece inclinarse hacia un estilo más discreto pero sofisticado de acumulación de riqueza. Durante años, periodistas de investigación han vinculado a su entorno a una red de activos inmobiliarios y financieros en Europa, diseñada con estructuras legales complejas que dificultan identificar al propietario final.
En Londres, la zona de The Bishops Avenue, conocida como la “Fila de los Multimillonarios”, ha sido mencionada como un nodo central de este entramado. Una villa valorada en aproximadamente 138 millones de dólares está registrada a nombre de intermediarios, lo que sugiere un vínculo indirecto con la familia Khamenei. Aunque no existe documentación pública que confirme la propiedad nominal de Mojtaba, la propiedad de lujo simboliza la estrategia de diversificación de capital europeo asociada a su círculo político.
Más allá de Reino Unido, se mencionan posibles inversiones en España, particularmente en Madrid, Marbella y Palma de Mallorca, que incluyen propiedades residenciales y complejos turísticos. Estas adquisiciones, de existir, estarían a través de sociedades pantalla y socios locales, lo que dificulta cualquier verificación directa. En el resto de la Unión Europea, se reporta la existencia de activos logísticos en Frankfurt y cuentas en bancos privados suizos. Ninguno de estos activos ha sido confirmado como propiedad directa de Mojtaba Jamenei, pero su presencia refuerza la idea de que su entorno financiero opera globalmente y con discreción.
Este patrón sugiere una estrategia dual: proyectar el poder económico fuera de Irán, mientras mantiene el perfil público austero que la tradición política iraní exige. Para analistas internacionales, estas redes representan una forma de asegurar liquidez y estabilidad política frente a sanciones y riesgos internos.
Control del poder económico interno
El verdadero poder de Mojtaba no reside únicamente en propiedades europeas, sino en la influencia sobre las entidades económicas más estratégicas del país. Tres pilares concentran esta fuerza: Setad (EIKO) El Centro de Ejecución del Orden del Imam controla activos valorados en decenas de miles de millones de dólares, incluyendo sectores estratégicos como energía, telecomunicaciones y banca. Aunque Mojtaba hereda la posición política de su padre, no hay evidencia pública de que tenga propiedad personal sobre estos activos, pero su control sobre decisiones clave asegura que la riqueza fluya hacia los intereses del núcleo gobernante. La Fundación Astan Quds Razavi Con sede en Mashhad, esta fundación administra tierras, empresas industriales y proyectos de infraestructura religiosa. Su opacidad fiscal y legal la convierte en un instrumento de influencia más que en una fuente de riqueza personal verificable. La influencia política de Mojtaba sobre Astan Quds es clara, aunque la propiedad directa de sus activos sigue sin estar confirmada. Y luego tenemos La Guardia Revolucionaria (IRGC). La élite militar de Irán no solo es un brazo de defensa, sino un motor económico. La alianza de Mojtaba con la IRGC garantiza que los beneficios de la ingeniería civil, la construcción y el comercio petrolero sigan fluyendo hacia quienes sostienen el poder central. Este vínculo asegura que, incluso en tiempos de sanciones o crisis interna, los recursos críticos permanezcan bajo control estratégico.
En conjunto, estos tres pilares conforman un sistema que combina influencia política, control económico y resiliencia frente a sanciones, haciendo que Mojtaba Jamenei herede un poder que va mucho más allá de la riqueza personal: es una red de activos, instituciones y lealtades estratégicas que sostienen el núcleo del régimen iraní.
Para inversores y agencias de inteligencia, la riqueza de Mojtaba no es solo un dato biográfico, sino un recurso de supervivencia política. En un Irán bajo presión externa y con disidencia interna, su capacidad para movilizar activos en Londres, Madrid o Dubái, aunque muchos de ellos estén indirectamente vinculados, será crucial para mantener la lealtad de la Guardia Revolucionaria.
Si muchos imaginaban que la fortuna del hijo de Ali Jamenei sería distinta, estaban equivocados. Los vínculos con Europa y con la alta finanza están en el corazón del régimen iraní y van más allá de sus fronteras. Gran parte de la visión occidental tiende a imaginar a los altos funcionarios del Medio Oriente anclados en el pasado, con riquezas limitadas al petróleo. Sin embargo, siguiendo el rastro del dinero, se evidencia que la alta finanza no discrimina por raza ni por origen: en ese mundo, todos parecen operar bajo reglas muy similares.
